Descripción del uso del cuarto de baño
Baño: definición, historia, situación actual y beneficios del baño
Definición
El cuarto de baño, también denominado aseo, es una estancia de una casa o un piso destinada a la higiene personal. En él se puede simplemente lavarse, o bien darse una ducha o un baño. Por lo tanto, suele incluir un lavabo, una ducha y/o una bañera, y a veces incluso un inodoro. El bidé, que antes solía estar presente en el cuarto de baño, ha desaparecido prácticamente en la actualidad.
El cuarto de baño es una estancia esencial en cualquier vivienda, ya que está destinada a la higiene corporal, tan importante en nuestra vida actual. Este lugar, dedicado al aseo y al bienestar, reúne los elementos sanitarios necesarios, incluso indispensables, para una buena higiene y para una sensación de comodidad y bienestar. Para preservar la intimidad de las personas, la estancia solo se puede cerrar desde el interior, mediante un pestillo. En ocasiones, aunque cada vez es más raro, puede estar equipada con una toma de conexión para la lavadora y/o la secadora. Sin embargo, esta instalación ha desaparecido prácticamente por motivos de seguridad. En él se encuentran productos de aseo y cuidado personal, como jabón en pastilla, gel de ducha, champú, espuma o gel de afeitar, agua de colonia…
Cabe señalar algunas distinciones en cuanto a las denominaciones que pueden encontrarse en relación con los espacios destinados a la higiene corporal. A efectos fiscales (cálculo de los impuestos locales), el aseo es un local de menos de 2 m², que dispone de un punto de agua y está acondicionado para el aseo. El cuarto de baño, con una superficie comprendida entre 2 m² y 9 m², cuenta con al menos un grifo y una ducha. En cuanto al cuarto de baño, de las mismas dimensiones que el cuarto de baño, cuenta con un grifo y al menos una bañera.
Historia del cuarto de baño
Las termas de la Antigüedad
La historia del cuarto de baño comenzó en la isla de Creta, hace 4.000 años. El cuarto de baño más antiguo que se ha descubierto pertenecía al rey Minos, un rey legendario que vivió en esta isla en el año 2.000 a. C. Los reyes de Mesopotamia, 200 años antes, habían mandado instalar en sus palacios bañeras de terracota.
En el siglo V a. C., los griegos inventaron las termas. Les gustaba hacer ejercicio físico. Después se lavaban y tomaban baños para relajarse. Los romanos retomaron este invento. Construyeron termas y las mejoraron. Mientras que los griegos preferían el agua fría, los romanos introdujeron los baños calientes y templados.
Las primeras termas eran privadas, un privilegio de las personas acomodadas. Los primeros baños públicos aparecieron por todo el Imperio, incluso en las ciudades más modestas, un siglo antes del nacimiento de Jesucristo. Estos baños públicos, auténticas obras de arte, se financiaban con fondos públicos. Formaban parte integrante de la vida de los romanos, para quienes el baño representaba a la vez un lujo y una necesidad.
Estos baños públicos desempeñaban un papel importante en la higiene general y también tenían una función social. Eran lugares de descanso para la población donde, tanto hombres como mujeres, sin distinción de clase social, pasaban mucho tiempo. Allí se podía lavarse, relajarse, pero también reunirse con amigos, hacer deporte, jugar a los dados, leer… e incluso tratar asuntos de negocios.
Los baños en la Edad Media y el Renacimiento
La costumbre de bañarse era habitual en la Edad Media, ya que la higiene formaba parte del arte de vivir. Lavarse era un placer que comenzaba desde la más tierna infancia. A los recién nacidos se les bañaba con mucha frecuencia. Los aldeanos y los pobres se bañaban en el río. Los habitantes de las ciudades, por su parte, iban a bañarse a las estufas.
Los más ricos se bañaban en casa, en una sala común o en su habitación. En aquella época aún no existían los cuartos de baño. Los demás acudían a los baños públicos. Algunos castillos y monasterios ya contaban con cuartos de baño. Su equipamiento era básico y a menudo se reducía a una bañera que no era más que una simple tina de madera.
Los baños de vapor públicos tuvieron gran éxito y alcanzaron su apogeo en los siglos XIV y XV. En un principio, estos baños se tomaban con fines de aseo e higiene. Pero con el paso del tiempo, su función original se desvió, y esta práctica se convirtió en pretexto para citas y encuentros galantes.
Posteriormente, estos baños públicos se convirtieron en lugares de encuentro y placer. Se les consideraba lugares de mala fama, mal frecuentados y sospechosos. Se hablaba de prostitución. Estos baños públicos acabaron desapareciendo y los hábitos de quienes los frecuentaban cambiaron. Así fue como se empezó a recurrir al «baño seco». A finales del siglo XV, el baño se consideraba un peligro para el cuerpo y la mente. La Iglesia condenaba esta práctica.
En el Renacimiento, al parecer, el agua transmitía numerosas enfermedades. Además, al dilatar la piel y, por tanto, abrir los poros, se consideraba una fuente de diversas infecciones. A esto se sumaban las numerosas epidemias de la época, en particular la peste, por lo que el uso del baño desapareció.
Se generaliza la práctica de la «higiene seca». Solo se lavaban las partes que sobresalían de la ropa (las manos y la cara). Se decía que la suciedad protegía del mal. El perfume servía, por tanto, para enmascarar los malos olores y también para desinfectarse. A partir de entonces, solo se tomaba un baño por prescripción médica y con infinitas precauciones. Sin embargo, en ocasiones se construía un suntuoso cuarto de baño para impresionar a los demás.
Los baños en la época moderna
Los baños públicos no volverán a aparecer hasta finales del siglo XVII. Un siglo más tarde, los baños privados les harán la competencia y acabarán sustituyéndolos. La denominación «cuarto de baño» se atestigua por primera vez en 1961. El espacio así denominado servía para asearse rápidamente. Con ayuda de una jarra, se llenaba de agua una palangana que se encontraba sobre una repisa de madera o mármol. Pero la estancia verdaderamente acondicionada, denominada «cuarto de baño», no aparecerá hasta el siglo XVIII, es decir, un año más tarde. Se diferenciará claramente de la «sala de agua» o «cuarto de aseo», que no contaban con bañera, sino solo con un lavabo.
Así pues, la comodidad se va instalando en las viviendas y apartamentos de los ricos. Estos se hacen instalar cuartos de baño. Esta estancia se pone, por tanto, de moda. Pero su función higiénica no se hará efectiva hasta el siglo XIX. La llegada del agua corriente y, sobre todo, la producción de agua caliente sanitaria, así como la evacuación de las aguas residuales, permitirán el desarrollo de los equipamientos sanitarios necesarios para la instalación del cuarto de baño. Los descubrimientos de Pasteur acelerarán este desarrollo.
Siguiendo el modelo de las termas, se desarrollarán además los balnearios y también los centros de talasoterapia. Su objetivo es la recuperación física de la persona, con vistas al bienestar. El hammam, que también tiene su origen en las termas romanas, es una práctica que cuenta con muchos adeptos. El vapor induce un estado de relajación muy eficaz para el cuerpo. La sauna, que existía desde hacía más de 2000 años en Escandinavia, Suecia y Noruega, es una fuente de relajación y convivencia, siempre respetando las normas de higiene.
Situación actual
El cuarto de baño ocupa hoy en día un lugar muy importante. Apareció hacia 1950. Antes, solo los ricos disponían de una estancia dedicada al aseo. Al principio, esta estancia estaba equipada de forma básica, con un lavabo, una bañera o una ducha y un inodoro. En 1962, solo el 29 % de los hogares disponía de un cuarto de baño con ducha, mientras que, en la actualidad, el 85 % de las viviendas cuenta con ella.
La implantación de la red de alcantarillado y de las depuradoras fue un factor muy importante en esta modernización del cuarto de baño. Se ha convertido en la estancia de la casa en la que centramos toda nuestra atención, tanto en lo que se refiere al diseño como a la distribución, la tecnología y la estética. Además, se ha ampliado y, en ocasiones, ocupa incluso dos espacios diferentes dentro de la vivienda. Así, es habitual encontrar un cuarto de baño para los padres, contiguo a su dormitorio, y otro destinado a los niños.
Nuestra concepción de la limpieza, la higiene y el bienestar ha disparado el consumo de productos cosméticos de todo tipo. El «hombre» no deja de modificar su relación con su cuerpo en lo que respecta al cuidado, la belleza y el bienestar… Lavarse, ducharse, bañarse, afeitarse, maquillarse… son actos indispensables para una higiene perfecta, para mantenerse sano y sentirse bien tanto en el cuerpo como en la mente.
El cuarto de baño se ha convertido en un espacio para asearse, pero también en un lugar de relajación y descanso.
Cada vez más revistas, programas de televisión… hablan del cuarto de baño. El cuarto de baño se está convirtiendo en una estancia diseñada arquitectónicamente. Su tamaño, sus dimensiones, su diseño, la elección de los materiales, la disposición de los elementos… son objeto de debates muy meditados. La estética y la funcionalidad son muy importantes. Asimismo, la presencia de nuevos materiales, nuevas tecnologías y nuevas normas de seguridad exige una atención muy especial, así como un gran dominio y saber hacer. La complejidad del proyecto en su conjunto es difícil de abordar, de ahí la necesidad de recurrir a profesionales competentes.
El cuarto de baño es una estancia técnica, al igual que la cocina, y, por lo tanto, requiere una atención muy especial en cuanto a su diseño y ejecución. En este espacio dedicado al aseo y al bienestar intervienen numerosos profesionales: fontanero, alicatador, instalador de calefacción, electricista… Dado que el agua y la electricidad no se llevan bien, la precaución es imprescindible. Deben respetarse rigurosamente numerosas normas de conformidad relativas a la seguridad de los elementos y de las personas. Por lo tanto, la instalación del cuarto de baño es tarea de profesionales competentes.
El cuarto de baño es, sin duda, la estancia que más ha evolucionado en las últimas décadas. Se ha convertido en una estancia que requiere una inversión importante. El aspecto funcional, la distribución y la decoración del cuarto de baño… todos estos elementos deben tenerse en cuenta para convertir este espacio en un lugar de bienestar, luminoso, armonioso, cómodo y agradable.
Los beneficios del baño
Darse un baño en el cuarto de baño es un momento para cuidar el cuerpo, desconectar y, sobre todo, relajarse. El empuje de Arquímedes, al aligerar el cuerpo, estimula la circulación sanguínea, alivia y relaja… El baño es una fuente formidable de beneficios, un momento de calma y descanso solo para uno mismo.
Un buen baño, de vez en cuando —pues no hay que olvidar el consumo de agua—, proporciona una sensación de bienestar. El mejor momento para darse un baño es después de la cena, una vez finalizada la digestión, aunque también es posible hacerlo en otro momento. Un baño fresco, de entre 20 y 30 °C durante 10 minutos, te permitirá recuperar el tono corporal. Entre 33 y 37 °C, los dolores musculares y articulares desaparecerán y te sentirás más relajado. Un baño terapéutico de unos 20 minutos, a una temperatura de entre 33 y 37 °C, con aceites esenciales, te aliviará todas tus molestias. ¡Lo ideal es terminar el baño con una ducha bien fresca!
El cuarto de baño: ubicación, diseño y descripción
Ubicación del cuarto de baño
El cuarto de baño es una estancia situada en la zona de dormitorios. Suele ser independiente, aunque puede estar contiguo a un dormitorio. En la mayoría de los casos, se trata de una estancia de dimensiones reducidas (una media de 5,50 m²) en la que el espacio cobra especial importancia. Puede ser rectangular, cuadrada o alargada (pasillo).
El cuarto de baño suele ser una estancia sin ventanas en los pisos. En las viviendas unifamiliares, suele estar iluminado por una ventana, a veces dos. Rara vez se abre al exterior mediante un ventanal. La puerta se cierra desde el interior con un pestillo, para preservar la intimidad de este espacio. Esta puerta, en caso de que el espacio sea realmente reducido, puede sustituirse por una puerta corredera o una puerta empotrada.
Cada vez es más frecuente que algunas viviendas cuenten con un segundo cuarto de baño: uno para los padres y otro para los niños. Para ello, es necesario disponer de espacio suficiente y de la posibilidad de realizar una conexión para las instalaciones sanitarias. Aunque 2 m² pueden ser suficientes, por cuestiones de comodidad, es recomendable disponer de al menos 5 m². Para estos espacios reducidos, los fabricantes ofrecen soluciones prácticas con lavabos compactos, bañeras de pie…
Diseño del cuarto de baño
El cuarto de baño es un lugar donde pasamos tiempo para asearnos, relajarnos y sentirnos bien con nuestro cuerpo. Ocupa un lugar importante en nuestra vida cotidiana. Pero, en la mayoría de los casos, sigue siendo una estancia pequeña, que hay que acondicionar optimizando al máximo el espacio. ¡Y ahí es donde conviene ser creativo! Una vez tenidas en cuenta las limitaciones materiales, podrás dar rienda suelta a tus deseos y dotar a este espacio del estilo que te gusta y deseas.
De hecho, una vez instalados los sanitarios, resulta muy difícil, por no decir imposible, realizar modificaciones. De ahí la extrema importancia que hay que conceder al proyecto de distribución: ¿un lavabo, una pila, una ducha, una bañera, un inodoro, un bidé? ¿De qué tamaño y dónde? ¡Son muchas las preguntas que merecen una reflexión en profundidad! Cabe señalar que el bidé ha desaparecido prácticamente de los baños actuales
La superficie, muy a menudo reducida, supone un obstáculo para la distribución. Sin embargo, existen numerosas soluciones. Para optimizar el espacio, puede optar por elementos en esquina (lavabo, ducha, bañera). La diversidad de los sanitarios (formas y dimensiones) permite una adaptación muy sencilla, independientemente del tamaño y la configuración del cuarto de baño (pequeño, irregular, en forma de pasillo…). Los muebles suspendidos y las estanterías liberarán espacio y, además, te facilitarán mucho la limpieza.
Para estar cómodo y moverse con facilidad, es imprescindible respetar ciertas normas: un espacio libre de 90 cm delante de la ducha o la bañera, 60 cm delante del lavabo o la pila, de 50 a 60 cm para el inodoro y 15 cm a cada lado. También es muy importante situar los puntos de agua lo más cerca posible entre sí para reducir las tuberías. Es preferible, asimismo, colocar la ducha o la bañera lo más cerca posible del sifón de desagüe.
Descripción del cuarto de baño
El cuarto de baño ideal consta de tres zonas bien diferenciadas. La zona del lavabo y los armarios debe ser de fácil acceso y contar con una iluminación perfectamente estudiada. La zona de baño es ideal para momentos de descanso y relajación. Lo más habitual es que cuente con una bañera clásica, aunque las bañeras de hidromasaje son cada vez más frecuentes. La zona de ducha es el espacio reservado a la ducha, ya sea clásica o más moderna (ducha a ras de suelo). En ocasiones, está equipada con accesorios de hidromasaje.
El cuarto de baño cuenta con un lavabo o bien uno o dos lavabos, una ducha, una bañera, muebles de almacenamiento, un toallero y/o un secador de toallas, una encimera y un espejo, ventilación y, eventualmente, un calentador de agua. Esta última es cada vez menos habitual, debido a problemas de seguridad. Por razones de ahorro de agua (de 30 a 60 en lugar de 150 a 200 l) y de tiempo, se prefiere la ducha, que resulta más adecuada que la bañera. Sin embargo, para los niños pequeños, la bañera sigue siendo indispensable.
Un único cuarto de baño para toda la familia debe estar bien distribuido para satisfacer las necesidades de cada miembro de la familia. Así, dado que el cuarto de baño puede ser utilizado por dos personas a la vez, debe ser un espacio práctico y funcional. Desde la década de 1990, se ha generalizado la instalación de dos lavabos, lo que permite que dos personas se aseen al mismo tiempo.
Más recientemente han aparecido en los cuartos de baño la bañera de hidromasaje y el spa (jacuzzi). Estos elementos aportan un valor añadido a este espacio en lo que respecta a la salud y el bienestar. Las personas, cada vez más preocupadas por su salud, eligen este tipo de bañeras para combatir diversas dolencias, sobre todo el estrés, y para regenerarse. Estas bañeras de hidromasaje convierten el cuarto de baño en un lugar agradable, de descanso y relajación. De este modo, el cuarto de baño se convierte en un centro de bienestar en casa.
Cuarto de baño: las diferentes distribuciones y los pequeños accesorios
La distribución del cuarto de baño
Aspectos generales sobre el diseño
La distribución del cuarto de baño depende del espacio disponible, de los sanitarios que se vayan a instalar, del número de personas que lo vayan a utilizar, de si hay niños… Cada detalle es importante y determinante. También hay que tener en cuenta la decoración. ¿El cuarto de baño es una estancia independiente o está contiguo a un dormitorio? En este último caso, habrá que tener en cuenta el conjunto para crear un espacio armonioso que sirva de enlace entre ambos.
Paneles correderos, puertas empotradas, cortinas, un escalón… permiten delimitar los espacios. Hay que tener en cuenta el aislamiento acústico del lugar. Dado que el cuarto de baño suele estar junto a un dormitorio, es necesario prever una pared lo suficientemente insonorizante para garantizar la tranquilidad de los ocupantes. La calefacción debe estar perfectamente adaptada, ya que es una fuente de confort indispensable. ¡Qué desagradable es ducharse cuando se tiene frío!
La distribución del cuarto de baño varía según se trate de una estancia destinada a toda la familia o solo a los niños. Esta estancia también puede estar contigua a un dormitorio. Su tamaño, sobre todo si es muy pequeño, requiere una distribución especial. Su estilo dependerá de la decoración que deseen sus usuarios. Puede ser un cuarto de baño clásico, moderno, de diseño, ecológico…
La distribución del cuarto de baño de los niños
En lo que respecta al cuarto de baño para niños, hay que tener en cuenta dos criterios importantes: la seguridad y la autonomía. En primer lugar, es imprescindible dar prioridad a la seguridad de los niños. La instalación eléctrica debe estar perfectamente estudiada y realizada, con el fin de proteger a los niños y evitar cualquier riesgo de accidente. Por otro lado, los niños deben poder valerse por sí mismos, o prácticamente por sí mismos, en este espacio que les pertenece.
Este espacio dedicado a los niños debe, por tanto, estar perfectamente adaptado a su edad. Existen, por ejemplo, lavabos adecuados que pueden elevarse con el paso de los años, en función de la estatura de los niños. Para las conexiones, será necesario utilizar tubos flexibles. Es preferible una bañera baja a una ducha. Será imprescindible elegirla con un fondo antideslizante. Para los bebés, el uso de una minibañera, una hamaca de baño o un reductor de bañera permitirá que el bebé se bañe con total seguridad.
El uso de grifos monomando para el lavabo y de grifos monomando termostáticos tanto en la bañera como en la ducha permitirá a los niños asearse con total tranquilidad, sin riesgo de quemaduras y ahorrando agua. El cuarto de baño de los niños también debe ser un lugar agradable con una seguridad óptima. Los materiales utilizados deben garantizar la seguridad de los niños. Es sabido que a los niños les encanta jugar con el agua. Los juegos acuáticos, muy apreciados, suelen provocar desbordamientos, salpicaduras… Por ello, la instalación eléctrica debe cumplir con la normativa. Debe ser totalmente estanca y estar conectada a tierra.
Un suelo de plástico o de baldosas antideslizantes ayudará a evitar las caídas. Habrá que pensar en redondear las esquinas de los muebles utilizando protectores de esquinas para evitar cualquier riesgo de accidente. El mantenimiento de los materiales deberá ser fácil, ya que estarán sometidos a «duras pruebas».
El diseño de un cuarto de baño pequeño
Para acondicionar de forma correcta y acertada un cuarto de baño de pequeñas dimensiones, hay que recurrir a algunos trucos. En primer lugar, es necesario elegir sanitarios inteligentes, así como muebles que ocupen poco espacio y, sobre todo, que sean funcionales. Por lo tanto, conviene prever los siguientes elementos: un lavabo pequeño, una bañera pequeña, una combinación de ducha y bañera, una ducha a ras de suelo, muebles que sirvan de separadores, pequeños espacios de almacenamiento ingeniosos y atractivos…
Una puerta corredera o empotrada para acceder al cuarto de baño liberará espacio. Del mismo modo, en cuanto a los muebles, las puertas correderas facilitarán su apertura. Un almacenamiento vertical optimizará el espacio. Los muebles suspendidos aligerarán el espacio del suelo y permitirán disponer de más espacio libre. Asimismo, se pueden aprovechar los rincones: estanterías de esquina…
En cuanto a la decoración, opta por azulejos de gran formato, lisos y de colores claros, que amplían el espacio. Para el suelo, es preferible utilizar los mismos azulejos que en la pared. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se recomienda alicatar toda la estancia. Esto tendría como consecuencia reducir considerablemente el espacio. La instalación de un espejo grande dará la impresión de un cuarto de baño más espacioso y, por lo tanto, más cómodo.
El diseño de un cuarto de baño ecológico
El diseño de un baño de este tipo implica el uso de materiales ecológicos.
Se aplicarán productos naturales, como pinturas y revocos, en las paredes y se utilizarán para revestir el suelo. En cuanto a la grifería, lo mejor es optar por modelos termostáticos con economizador de agua. Para el mantenimiento, habrá que utilizar productos ecológicos 100 % biodegradables.
Las paredes y las molduras de madera se pueden pintar con pinturas brillantes, mates o satinadas. Fabricadas a partir de componentes vegetales y minerales, a base de aceite vegetal, celulosa, agua… Estas pinturas ofrecen todas las garantías de un producto respetuoso con el medio ambiente. Los revestimientos decorativos naturales, como el hormigón lavado, la cal o el tadelakt, también pueden embellecer las paredes del cuarto de baño. Para el suelo, también encontrarás revestimientos adecuados y ecológicos: el linóleo (compuesto por madera, corcho, aceite de linaza y pigmentos), el junco marino (fácil de mantener y que se adapta bien a la humedad), el bambú (que resiste bien el moho), el corcho, el caralium (compuesto por un 80 % de materiales minerales y un 20 % de material compuesto)…
La grifería desempeña un papel importante en esta perspectiva de ahorro sostenible. De hecho, los mezcladores simples y los mezcladores termostáticos permiten limitar tanto el consumo de agua como el de energía. Además, los dispositivos de reducción de presión, como los limitadores de caudal, los topes… contribuyen a este ahorro de agua y, por tanto, a la conservación de los recursos naturales de nuestro planeta.
Algunos diseñadores ergónomos han desarrollado bañeras perfectamente adaptadas al cuerpo humano. Estas bañeras, de forma anatómica, se amoldan perfectamente a la forma del cuerpo sumergido. Por lo tanto, ofrecen un baño cómodo y, sobre todo, económico. De hecho, el consumo de agua es notablemente menor que con una bañera convencional. En cuanto a los inodoros, han aparecido en el mercado modelos con cisterna de 1,8 y 3 litros (en lugar de 3 y 6 l). Estos modelos, cuidadosamente diseñados, permiten ahorrar unos 13 000 litros de agua al año, en comparación con un modelo convencional.
En cuanto al mantenimiento, deberás utilizar productos naturales y ecológicos. El limón y el vinagre son buenos descalcificadores. Para fregar, el bicarbonato sódico sustituirá a los productos abrasivos. El jabón negro se utilizará para limpiar los distintos sanitarios, muebles…
Los pequeños elementos del cuarto de baño: sanitarios, grifería, accesorios prácticos
Los sanitarios
Los elementos del cuarto de baño —ducha, bañera, lavabo, lavamanos…— se ofrecen en una gran variedad de formas, colores, materiales y dimensiones… Tienes donde elegir para crear una distribución ideal. Por supuesto, no hay que pasar por alto las limitaciones arquitectónicas de la estancia, que son determinantes a la hora de elegir y comprar los sanitarios, su número, su mantenimiento y, sobre todo, su presupuesto.
El cuarto de baño cuenta con un lavabo o una pila, ya sea empotrada o sobre encimera. La ducha, desde el sencillo plato de ducha hasta la ducha a ras de suelo o la sofisticada cabina, ofrece una gran variedad de posibilidades en cuanto a forma, color, material, tamaño… Por su parte, la bañera está disponible en numerosos materiales: cerámica (gres, porcelana), acero esmaltado, acrílico. Las formas (rectangulares, ovaladas, asimétricas, de esquina…). Los tamaños y colores son muy variados. Si busca algo más sofisticado, también podrá relajarse con una bañera de balneoterapia. A veces, el cuarto de baño cuenta con un inodoro.
La grifería
Tomar la decisión correcta para el cuarto de baño resulta muy difícil. Existe una gran variedad de grifos mezcladores, simples o termostáticos, clásicos o de diseño… adaptados a cada tipo de sanitario. La calidad de los materiales, la tecnología y la marca son garantía de durabilidad, pero todo ello tiene, sin embargo, un coste.
El cuarto de baño es un lugar donde se consume una gran cantidad de agua. La elección de una buena grifería conlleva un menor consumo, algo necesario, incluso indispensable, para una gestión económica del agua. La temperatura del agua también es un factor determinante a la hora de elegir la grifería, sobre todo en el caso de los mezcladores simples o termostáticos. En un momento en el que la factura energética no deja de aumentar, el ahorro energético pasa por el uso de este tipo de grifería que ahorra agua.
Por último, un aspecto que no hay que descuidar: ¡la seguridad! Debe ser óptima en este lugar, donde el agua convive con la electricidad. Los niños deben poder manejar los grifos sin problemas y, sobre todo, sin riesgo de quemarse. Una buena grifería debe garantizar un ajuste adecuado de la temperatura del agua. Es imprescindible cumplir con la normativa aplicable a las instalaciones eléctricas en ambientes húmedos.
Los elementos prácticos
Además de los sanitarios, que son elementos imprescindibles del cuarto de baño, también hay que prever los elementos de equipamiento indispensables para la comodidad del espacio. Es decir, armarios, estanterías y nichos para guardar la ropa de baño, así como todos los productos que se necesitan. En esta estancia pueden encajar un armario y pequeños muebles.
El mobiliario del cuarto de baño juega con los colores y los materiales (vidrio, MDF, Ceramyl, bambú…), lo que hace que el cuarto de baño resulte aún más acogedor.
El aprovechamiento vertical del cuarto de baño también resulta muy útil, ya que permite sacar el máximo partido al espacio disponible. Estanterías, repisas, toalleros… son accesorios que permiten optimizar el almacenamiento en este espacio. ¡Todo está a mano y bien ordenado! Lo esencial en un baño es tener el máximo de cosas en el mínimo de espacio.
¿Buscas ideas de almacenamiento para el cuarto de baño? Todo es posible en esta estancia dedicada al 100 % al bienestar. Columna de almacenamiento, mueble bajo lavabo, toalleros, armario, mesita auxiliar… Ya sea para crear un ambiente minimalista u oriental, clásico o moderno, los muebles de baño juegan con los colores y los materiales: caoba, cristal, MDF, Ceramyl, bambú, roble…
Baño – La bañera
Definición e historia de la bañera
Definición de la bañera
La bañera sirve para darse un baño, entendiendo por «baño» la inmersión parcial o total del cuerpo. Así, uno puede darse un baño en el mar, en un río o en casa, en una bañera. Existen numerosas expresiones relacionadas con la palabra «baño»: baño de pies, baño de limpieza, baño de salud, ir al baño, meterse en el baño, recetar baños…
La bañera es una cubeta que recoge el agua, que se vacía a través de la grifería. Esta cubeta profunda cuenta con un orificio de desagüe, conectado a un tapón de desagüe. Según el modelo, puede estar equipada con un respaldo, reposabrazos, una barra…
Esta bañera también puede contar con varios chorros en distintos lugares, en las paredes verticales o en el fondo, para un masaje con agua. Este tipo de bañera se denomina bañera de hidromasaje (spa o jacuzzi). El baño de burbujas es un baño en una bañera en la que el agua se calienta a unos 37 °C. Esta bañera cuenta con un sistema de circulación de agua a presión. Las burbujas resultantes se mezclan con el aire y generan masajes que favorecen la circulación sanguínea, desintoxican el cuerpo… A esta bañera se le denomina bañera de hidromasaje.
La bañera no siempre está presente en el cuarto de baño, a menudo por falta de espacio, pero también por motivos económicos (consumo de agua). Tras un paréntesis en los últimos años, vuelve a estar presente en el cuarto de baño, sobre todo para los niños, pero también para los adultos, con el fin de recibir tratamientos adecuados, como masajes o relajación…
Historia de la bañera
La bañera en el pasado
La bañera, un recipiente lleno de líquido para darse un baño, se conoce desde la Antigüedad.
En la Edad Media, se trataba de un simple cubo de madera, normalmente un barril muy poco cómodo. Se llenaba con agua del pozo, que se calentaba en la chimenea. Posteriormente, los romanos y los griegos utilizaban bañeras de piedra o de metal para bañarse. La bañera de metal (chapa galvanizada o hierro fundido esmaltado) no aparecerá hasta el siglo XVIII. A Ambroise Paré, famoso cirujano francés, se le debe el diseño de la bañera individual.
No fue hasta principios del siglo XX cuando se generalizaron las bañeras de zinc grueso, cobre estañado, hierro fundido esmaltado y, en ocasiones, de mármol o gres. Su peso varía, desde los 25 kg de las más ligeras hasta los 100 o incluso 130 kg (dependiendo de su tamaño) en el caso de las bañeras de hierro fundido esmaltado. Desde entonces, han aparecido recientemente bañeras más ligeras. Se trata de modelos de plástico (acrílico).
No fue hasta el segundo tercio del siglo XX cuando el cuarto de baño y las bañeras se popularizaron. Desde 1930, la bañera se modernizó y se fue instalando progresivamente en el cuarto de baño, denominado posteriormente «cuarto de baño». En 1962, pocos hogares (alrededor del 26 %) disponían de una bañera o una ducha en su cuarto de baño. La bañera de hidromasaje no apareció hasta 1956.
Hoy en día, la bañera es un elemento esencial del cuarto de baño. Está presente en muchas viviendas. Aunque es un elemento de comodidad y bienestar, no hay que olvidar que darse un baño consume mucha agua. Se debe evitar el baño diario.
La bañera hoy en día
Sea cual sea la bañera —pequeña o grande, a la vista u oculta, de hidromasaje o sin él, rústica o moderna—, es ella la que «define» el cuarto de baño. De hecho, le ha dado su nombre. Es el símbolo de la higiene, del bienestar absoluto, de los cuidados relajantes y terapéuticos y del placer… Darse un baño es una promesa de alegría, felicidad, limpieza y relajación. Además, es un elemento decorativo importante del cuarto de baño, ya que ocupa una superficie considerable de su espacio.
La bañera cuenta con una cubeta para contener el agua, que posteriormente se evacua a través de un orificio de desagüe. Para evitar desbordamientos, la cubeta está conectada, en ocasiones, a un rebosadero. Algunos modelos, dependiendo de los materiales, cuentan con reposabrazos y respaldos, moldeados en una sola pieza en el caso de las bañeras acrílicas.
La bañera actual es a la vez práctica y estética. Se presenta en numerosas formas, colores y tamaños, y en los materiales más diversos. También puede servir como ducha y, por lo tanto, incluir una columna de ducha. La bañera puede ir acompañada de un equipo de hidroterapia (balneoterapia), para masajes, tratamientos terapéuticos y baños relajantes.
La instalación de la bañera suele realizarse entre tres paredes, sobre todo en viviendas pequeñas. Esta bañera estándar, por lo tanto, solo tiene una fachada. Por ello, resulta aconsejable utilizar una cortina de ducha o un separador de bañera para evitar las salpicaduras de agua. Hay numerosos modelos disponibles, de 1 a 7 paneles, que se pueden plegar, levantar o deslizar, o bien un modelo integral único.
Faldón, materiales y ubicación de la bañera
El faldón de la bañera
La instalación de la bañera en un cuarto de baño no se limita únicamente a colocar la cubeta. De hecho, es necesario cubrirla parcialmente. Según el tipo de instalación —a lo largo de una pared, entre dos paredes, en una esquina o en forma de espiga—, es necesario «revestirla». Para ello, existen numerosas soluciones.
Existen «paneles» prefabricados de acrílico. Es la solución más práctica, pero no muy estética. Para dar rienda suelta a la creatividad, el panel para alicatar permite revestir la bañera con cerámica idéntica o a juego con las paredes o el suelo de la estancia. Otra solución es un encofrado de aglomerado hidrófugo o de contrachapado «marino», que se puede atornillar a un marco de madera. A continuación, se pintará o se alicatará. También se puede revestir la bañera con un panelado tratado contra la humedad o de PVC. Asimismo, se pueden colocar baldosas de yeso hidrófugo o de hormigón celular.
¡No te olvides de la trampilla de inspección! Es imprescindible para poder acceder a la parte inferior de la bañera en caso de fuga. Esta pequeña trampilla permitirá al fontanero intervenir en caso de problema. Se puede revestir con azulejos y sellar con silicona blanca u otra solución, como un sistema de fijación magnético específico para trampillas de inspección.
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Los materiales de la bañera
Los materiales utilizados para fabricar una bañera son muy variados: cerámica (gres), hierro fundido, acero… Los más habituales son el acrílico y el acero, aunque también se utilizan el Toplax y el hierro fundido. Cada material tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El precio también es un factor a tener en cuenta a la hora de elegir. La elección de los materiales dependerá, además, de los materiales utilizados en el resto de elementos del cuarto de baño.
Las bañeras de acero (una aleación de hierro y carbono muy dura) son muy fáciles de mantener y resistentes a los disolventes. Su precio es bajo. Sin embargo, son frágiles, se descascarillan con facilidad y son ruidosas, ya que el acero resuena al más mínimo contacto. Además, retienen mal el calor.
El acrílico es un material ligero, resistente a los golpes y antideslizante. También es un excelente aislante térmico y acústico. ¡Pero cuidado con el mantenimiento! No se deben utilizar en ningún caso productos abrasivos, disolventes (aguarrás, trementina…), ni alcohol, sino vinagre blanco caliente para disolver la cal y un limpiador doméstico no abrasivo para las manchas negras. Las bañeras de acrílico, fáciles de perforar, pueden incorporar un sistema de hidromasaje.
El Toplax es un acrílico reforzado con ABS que resiste muy bien los golpes. Este material ligero, aislante, antideslizante y modular se puede perforar. Ofrece una amplia gama de colores y es reciclable. Las bañeras de Toplax son económicas, pero, al igual que las de acrílico, su mantenimiento requiere algunas precauciones: no se deben utilizar productos químicos, son sensibles a los arañazos… También se pueden encontrar bañeras de Biocryl. Se trata de un nuevo material de alta calidad que garantiza una higiene y un confort incomparables.
Las bañeras de hierro fundido son muy resistentes, aíslan bien y ofrecen una buena resistencia a las bacterias. Además, son hipoalergénicas y conservan bien el calor. Para su mantenimiento, es fundamental no utilizar productos abrasivos ni descalcificadores, sino más bien vinagre blanco. El hierro fundido es un material ecológico, fabricado a partir de materiales reciclados. Por lo tanto, la bañera de hierro fundido es reciclable. El inconveniente es que es muy pesada y cara.
La instalación de la bañera
Independientemente del tipo y la forma de bañera que elijas, debes reservar un espacio lo suficientemente amplio en el cuarto de baño para que sea perfectamente accesible. Así, debe disponer de al menos 90 cm para moverse y de un perímetro accesible de al menos 1,5 m. Evite también colocar muebles demasiado cerca de la bañera.
La bañera «en nicho», es decir, entre tres paredes, es la más habitual. Es la opción más económica, tanto desde el punto de vista presupuestario como en cuanto al espacio. Solo se ve un lado: el faldón. Una distribución bien pensada, con escalones, iluminación especial… puede convertir este espacio en un lugar decorativo, atractivo y muy agradable.
La bañera con podio cuenta cada vez con más adeptos. Aporta un aspecto majestuoso a la estancia en la que se encuentra. Se trata de una bañera empotrada en un cajón. Este último está revestido de cerámica u otros materiales, como piedra, madera o materiales sintéticos…
La bañera independiente cuenta con un faldón fabricado con el mismo material y del mismo color que la propia bañera. Es más accesible que la bañera con pedestal, ya que su faldón es mucho más estrecho. También es más fácil acceder a ella y bañar a los niños resulta más sencillo.
Las diferentes formas de las bañeras
Las bañeras rectangulares
Son las bañeras más habituales y clásicas. La más pequeña, la bañera tipo «sabot», está pensada para espacios reducidos. Sin embargo, ofrece suficiente capacidad de agua para sumergirse. Su tamaño varía entre 60 x 105 cm y 70 x 120 cm, y resulta ideal para un cuarto de baño pequeño.
Las demás dimensiones de las bañeras rectangulares van desde los 70 hasta los 140 o 150 cm, en el caso de las bañeras pequeñas, y hasta los 70 × 140 o 150 cm, en el caso de los tamaños estándar. Las más grandes, de 80 x 180, 80 x 190 o 90 x 190 cm, están reservadas para baños amplios o para personas de gran estatura. Son bañeras muy espaciosas.
Las bañeras de esquina
La bañera de esquina es la solución original para aprovechar el espacio en un cuarto de baño de tamaño medio. Ocupa una esquina de la estancia y, por lo tanto, es ideal para ahorrar espacio. La bañera de esquina, ya sea simétrica o asimétrica, permite adaptarla totalmente a la forma de la estancia. De este modo, se convierte en la pieza central del cuarto de baño. Su asiento, así como su forma ensanchada en el centro, la hacen muy cómoda.
En el caso de la bañera simétrica, las opciones van desde 120 x 120 cm o 135 x 135 cm para la bañera estándar, hasta 140 x 140 cm o 150 x 150 cm para el tamaño más grande. En cuanto a la bañera asimétrica (en ángulo a la derecha o a la izquierda), las dimensiones de 160 x 100 cm y 175 x 110 cm son muy apreciadas. ¡Así, dos personas pueden bañarse a la vez!
Estas bañeras, que tienen dos lados idénticos o de diferentes anchuras, se adaptan a las limitaciones de distribución que puedan darse en un cuarto de baño. Están diseñadas para ofrecer un ahorro de espacio considerable y una comodidad inigualable, ya que se amoldan a la morfología del cuerpo humano. A menudo están equipadas con una repisa y un reposacabezas. Son bañeras estéticas y espaciosas, cada vez más apreciadas, ya que aportan un toque de originalidad a la estancia.
La bañera para bebés
El baño es un momento importante en la vida del bebé. Es un momento de cuidados, pero también de bienestar, que suele ser muy apreciado. La bañera para bebés suele colocarse en el cuarto de baño. De este modo, los más pequeños también disponen de un equipo bien adaptado a su edad y que ofrece todas las garantías en materia de seguridad. Sin embargo, es absolutamente obligatorio respetar ciertas normas para evitar cualquier problema. En primer lugar, es imprescindible seguir las instrucciones de seguridad proporcionadas por los fabricantes y, por otra parte, no hay que olvidar que un niño no debe quedarse solo en la bañera bajo ningún concepto. ¡Nunca olvides que un niño puede ahogarse muy rápidamente, incluso en tan solo 10 centímetros de agua!
La más utilizada y clásica es la bañera de PVC, que se puede colocar directamente en el suelo, dentro de la bañera de los adultos o en la ducha. La bañera Shantala permite al bebé recuperar la posición que tenía en el vientre de su madre (posición fetal). Cuando se viaja, es muy fácil bañar al bebé en una bañera hinchable. La bañera plegable es muy práctica, ya que es muy fácil de guardar y también de transportar. También es posible bañar al niño en una bañera grande, utilizando una tumbona o un aro de baño.
Otros tipos de bañeras
La bañera con ducha, o combinación de bañera y ducha, está presente en los cuartos de baño de muchas viviendas que, por falta de espacio, no pueden permitirse tener la bañera y la ducha por separado. Es un concepto que se utiliza sobre todo en viviendas de alquiler pequeñas, viviendas sociales y similares. Supone una solución intermedia interesante, ya que ofrece las dos funciones específicas del baño y la ducha: relajación y tonificación. Pero para evitar las salpicaduras, es necesario, e incluso imprescindible, instalar una mampara protectora —ya sea elevable, giratoria, plegable o completa— de acrílico o de vidrio «de seguridad» (esmerilado, granulado, serigrafiado, tintado…).
La bañera independiente es la última tendencia en diseño. Como su nombre indica, es una bañera que se coloca en el centro del cuarto de baño o de un dormitorio, y que no necesita revestimiento. Se trata de una bañera similar a la de nuestras bisabuelas, pero con todas las comodidades modernas, sobre todo el agua corriente. Ocupa un lugar privilegiado en el cuarto de baño o en el dormitorio y, a menudo, es el elemento central de la estancia. Es un objeto decorativo. Es tan bonita por dentro como por fuera. Se encuentra en colores muy de moda, llamativos, pero también lista para pintar o personalizar según tus gustos.
Existe en dos versiones: clásica o contemporánea. La primera versión es una bañera con patas (en forma de pata de león o hoja de acanto). Suele reservarse para interiores de estilo rústico o para un piso de estilo haussmaniano, aunque también tiene cabida en un piso moderno. La versión contemporánea presenta formas originales (cuenco, ovalada, almendrada…). Sus dimensiones varían de un modelo a otro. Así, se pueden encontrar bañeras ovaladas de 175 x 85 cm, 180 x 80 cm o 180 x 90 cm. Las bañeras redondas tienen un diámetro que oscila entre los 160 y los 200 cm. Son muy espaciosas.
Desde el punto de vista decorativo, su forma permite instalarlas en cualquier lugar (a lo largo de una pared, elevadas sobre un podio, empotradas a ras de suelo… ¡Sin necesidad de empotramientos ni revestimientos!). Sin embargo, su coste es bastante elevado. De hecho, la fabricación de estas bañeras independientes, debido a su forma y al uso de materiales innovadores, es más compleja y, por lo tanto, conlleva un sobrecoste. En el caso de las bañeras transparentes, luminosas y equipadas con opciones de confort (cojines, colchones, focos…) y con un diseño muy sofisticado, ¡el precio es aún más elevado!
La bañera de desbordamiento es una invitación a otro mundo. Hace su debut en el universo del cuarto de baño. El agua que fluye constantemente ofrece una sensación de bienestar inigualable, que evoca el recuerdo de «tus últimas vacaciones» a orillas del agua, cerca de una cascada… Su sistema de masaje con microburbujas y su iluminación mediante focos integrados son la panacea en materia de relajación. De este modo, el cuarto de baño se convierte en un lugar de placer para todos los sentidos.
La bañera con puerta también se conoce como bañera de fácil acceso. Se trata de una bañera provista de una puerta que evita tener que pasar por encima del borde de la bañera. De este modo, resulta muy fácil entrar y salir de la bañera con mayor seguridad, evitando así caídas y accidentes. De este modo, las personas mayores o con discapacidad pueden acceder a la bañera. También existen elevadores de baño que permiten entrar y salir de la bañera sin ningún esfuerzo. Son fáciles de usar y garantizan la comodidad de un asiento seguro.
Existen también otros tipos de bañeras. La bañera redonda tipo jacuzzi está pensada para dos personas; este tipo de bañera se describirá en el siguiente apartado. La bañera empotrada en el suelo es como una piscina. Empotrada en el suelo, se accede a ella mediante unos escalones. La bañera a medida está reservada para interiores atípicos y tiene un coste bastante elevado.
La balneoterapia: definición, bañera de hidromasaje, spa o jacuzzi
Definición de la balneoterapia
Se trata de masajes subacuáticos en una bañera diseñada específicamente para este fin. Esta bañera, normalmente de acrílico, poliéster o hierro fundido, está equipada con un sistema de bomba y/o turbina, y con una serie de boquillas y/o inyectores distribuidos por las paredes interiores. Existen tres sistemas: agua y aire, bastante tonificante; solo aire, más relajante; o mixto, una combinación de ambos. El cuarto de baño debe tener el tamaño suficiente para dar cabida a una bañera de este tipo.
La balneoterapia consiste, por tanto, en la inmersión completa del cuerpo en una bañera de balneoterapia, con fines tanto de relajación como terapéuticos. Ofrece un momento de relajación intensa sin salir de casa. Los aceites estimulantes permiten recuperar toda la energía necesaria y, por el contrario, los aromas relajantes, gracias a sus efectos analgésicos, aliviarán todas las tensiones y dolencias que padezcas.
Ya se trate de una simple bañera de hidromasaje o de un spa más sofisticado, con capacidad para hasta 10 personas, la balneoterapia puede adoptar diversas formas y adaptarse a tus necesidades y a tu presupuesto. Un spa es más caro que una bañera de hidromasaje. En cualquier caso, los beneficios para el bienestar físico y la salud son idénticos.
La bañera de hidromasaje
En un cuarto de baño, la bañera de hidromasaje se parece a una bañera clásica con entradas de agua caliente y fría. Pero cuenta con unas características muy particulares: chorros de agua, chorros de aire, motor eléctrico, boquillas, sistema de visualización de la temperatura del agua, sistema de desinfección automática… Los chorros de agua y/o aire son impulsados por un pequeño motor eléctrico que, a través de boquillas fijas o orientables, producen diferentes tipos de masajes más o menos intensos.
Los modelos se diferencian por su ergonomía, el número de inyectores, la potencia de la bomba y el número de plazas. Es muy importante elegir una bañera de hidromasaje que resulte realmente cómoda, pero cuidado, ¡se necesita espacio! Un inconveniente es el precio de la bañera. Hay muchos modelos disponibles, pero siguen siendo muy caros.
La bañera de hidromasaje ofrece así toda una gama de hidromasajes para relajarse y descansar. El hidromasaje se produce mediante el soplo de aire comprimido y agua. La acción de estos dos elementos comprimidos proporciona un masaje más o menos localizado en el cuerpo y/o los pies. Estos masajes dependen del número de boquillas. Cuantas más haya, más eficaces serán los masajes. La temperatura del agua desempeña un papel importante. Entre 25 y 30 °C, el masaje será estimulante; entre 35 y 37 °C, tonificante; y por encima de 37 °C, relajante.
Los modelos de gama alta muestran la temperatura del agua. Un sistema de programación permite visualizar todas las funciones: temperatura, potencia de los chorros, dirección de los chorros, intensidad luminosa… Muchos modelos de bañeras cuentan con un sistema de desinfección automática del agua que garantiza una buena higiene.
La inversión en una bañera de hidromasaje en casa permite a las personas que padecen dolores articulares, circulatorios… tratarse. De hecho, los dolores disminuirán gracias a la acción de los chorros de agua sobre el cuerpo. Así, estas personas obtendrán las mismas sensaciones que durante una cura, sin salir de casa. También se pueden añadir al agua del baño numerosos productos marinos para disfrutar de los beneficios del mar. En caso de cansancio o estrés, la bañera de hidromasaje permite relajarse y recuperar el equilibrio.
El spa o jacuzzi
Los términos «spa» y «jacuzzi» se refieren al mismo tipo de baño: el baño de hidromasaje. Etimológicamente, la palabra «spa» proviene del latín «Sanitas Per Aquam», que significa «salud a través del agua». Se dice que el famoso balneario belga de Spa, fundado en 1326, debe su nombre a esta expresión. El término «jacuzzi», por su parte, apareció en 1956. Candido Jacuzzi, un italiano emigrado a Estados Unidos, buscaba una forma de aliviar el dolor de algunos miembros de su familia. Así nació el jacuzzi y, con él, la hidroterapia con fines terapéuticos. Desde entonces, esta palabra ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano.
El spa se parece a una gran bañera, que puede instalarse dentro del cuarto de baño o en el exterior, en una terraza, en el jardín… ¡Pero cuidado con su peso! Un spa de acrílico puede llegar a pesar, cuando está lleno, hasta una tonelada y media. Además, el spa requiere espacio. De hecho, es un espacio de bienestar y relajación que se comparte con otras personas, en familia o con amigos. El spa tiene capacidad para entre dos y diez personas.
Elegir un spa resulta bastante complicado. Se puede optar por un modelo prefabricado o uno a medida. El número de chorros es determinante para el uso y la calidad de los masajes. Existen numerosas posibilidades, en función de la ubicación, del tipo de instalación (simple, semienterrada o enterrada) y del tipo de spa: empotrable, portátil, hinchable, de natación… Los materiales posibles son la madera, el hormigón, la piedra o los materiales sintéticos. Algunos spas cuentan con una caja integrada que permite determinadas funciones. Si no es así, habrá que prever la instalación de un local técnico para albergar el filtro, la bomba y el sistema de calefacción.
El spa se compone de varios elementos: una cuba, un filtro con una bomba de filtración, un soplador que genera aire, un calentador (temperatura del agua), una cubierta isotérmica (aislamiento y seguridad) y un chorro de hidromasaje (función estimulante y relajante). La ventaja del spa es que conserva el agua. Pero, evidentemente, es imprescindible filtrar esta agua para garantizar su calidad. Un rebosadero permite que el agua se desborde y, de este modo, pase por un filtro.
La temperatura del agua, entre 37 °C y 40 °C, y los remolinos provocados por la inyección de aire y/o agua generan masajes relajantes o estimulantes. Gracias al calor, el spa activa y mejora la circulación sanguínea. Al sentir el cuerpo más ligero, se consigue una relajación corporal, se elimina el estrés y se alivian los dolores articulares y musculares. Los masajes que proporciona estimulan la circulación sanguínea, relajan los músculos, alivian los dolores y favorecen el sueño. Aunque el spa transmite una imagen de lujo, no deja de ser un excelente dispositivo para combatir el estrés.
Cuarto de baño – La ducha
Definición e historia de la ducha
Definición de la ducha
La ducha es un elemento imprescindible del cuarto de baño. La ducha consiste en un chorro de agua más o menos caliente que se dirige hacia el cuerpo. Los grifos, normalmente termostáticos, suministran agua al cabezal de ducha (elemento fijo) o a la alcachofa (ducha de mano). La alcachofa permite dirigir mejor el chorro hacia determinadas zonas del cuerpo. El chorro de agua puede tener forma de lluvia, de espuma, suave, de masaje, de nebulizador…
La ducha tiene un doble propósito: higiénico y terapéutico. Por lo general, sirve para lavarse, y para ello se utilizan numerosos productos de limpieza: jabón, gel, champú… Cuando hace calor, es una aliada ideal para combatir el calor. Pero también ayuda a tratar ciertas enfermedades en balneoterapia (problemas respiratorios, reumatológicos…) y también en psiquiatría.
La ducha tiene la ventaja de ser económica en cuanto al consumo de agua, con una media de 50 litros, frente a los 150 litros de un baño. Una ducha clásica consume 18 litros de agua por minuto, pero con las nuevas tecnologías, esta cifra puede reducirse hasta medio litro por minuto. Además, han aparecido en el mercado nuevos cabezales de ducha. Reducen notablemente el consumo de agua, al tiempo que mantienen la misma presión, gracias al sistema Venturi, que mezcla aire y agua. Desde el punto de vista medioambiental, la ducha en el cuarto de baño es preferible al baño, si tenemos en cuenta que cerca del 40 % de nuestro consumo de agua se destina a la higiene personal. Hay algunas expresiones que hacen referencia a la palabra «ducha», como una «ducha escocesa», que significa una rápida alternancia entre una buena y una mala noticia; «darse una ducha fría» o «recibir una ducha», que significa recibir una buena reprimenda o ser regañado.
Historia de la ducha
La ducha de antaño
La costumbre de ducharse se remonta a la Antigüedad. Probablemente existe desde que el ser humano aprendió a almacenar y, posteriormente, a verter agua. Numerosas pinturas y frescos griegos y egipcios dan fe de ello. En concreto, en Delfos, en el siglo V a. C., el agua fría que brotaba de las bocas de animales esculpidos permitía a los gimnastas ducharse. Se trataba de duchas colectivas, pero con chorros de agua caliente individuales.
El doctor François Merry Delabost, médico jefe de la prisión de Bonne-Nouvelle en Ruán, inventó la ducha en 1872. Se trataba de duchas colectivas que permitían a los reclusos mantener una mejor higiene. Este invento se denominó «baño-ducha» o «ducha de lluvia». Supuso una revolución, ya que permitía que un gran número de personas se lavaran rápidamente, al tiempo que se ahorraba agua. Así fue como Charles Cazalet creó los primeros establecimientos públicos denominados «baños-ducha» en Burdeos, en 1893. La ducha fue, por tanto, primero colectiva, antes de pasar al cuarto de baño privado.
La ducha hoy en día
Hoy en día, el cuarto de baño se ha convertido en una estancia con derecho propio dentro de la casa. La ducha cobra toda su importancia y ya no se limita a un espacio estrecho y reducido. Se vuelve más espaciosa y se embellece. Imprescindible para una buena higiene, está presente prácticamente en la mayoría de los hogares.
Además de ser cómoda, se ha vuelto funcional y ofrece múltiples prestaciones. La ducha se convierte en un momento de relajación, descanso y placer, sobre todo gracias a la técnica del hidromasaje. La elección resulta difícil, ya que las opciones de equipamiento, decoración y demás son numerosas y variadas.
También se comercializan numerosas cabinas de ducha. Son extragrandes, están bien equipadas y, por lo tanto, resultan muy cómodas. Sin embargo, lo mejor de lo mejor sigue siendo el diseño de un modelo a medida, sin puerta ni escalón… Todo es posible, desde la ducha más clásica hasta la más sofisticada con hidromasaje, pasando por la ducha a la italiana, tan de moda.
El espacio de la ducha
El espacio de la ducha puede ser un espacio independiente, cerrado o no, dentro de una parte del cuarto de baño (entre dos paredes, en una esquina…). También puede ser una cabina de ducha perfectamente estanca, moldeada de una sola pieza y fácil de instalar. También es posible combinar bañera y ducha en una misma bañera, lo que permite darse un baño o una ducha incluso en los espacios más reducidos.
La ducha independiente puede instalarse contra una pared. De este modo, resulta más luminosa, ya que las otras dos paredes son transparentes, y también parece más espaciosa. Situada entre dos paredes, con acceso frontal, es la solución que permite ahorrar espacio. En ella se puede instalar un plato de ducha redondeado, en cuarto de círculo o con esquinas biseladas. De este modo, el espacio se vuelve más fluido y se facilita el desplazamiento por el cuarto de baño. Entre tres paredes, la ducha se integra discretamente en el espacio del cuarto de baño, del que solo la separa una puerta. Las puertas (plegables, batientes, giratorias o correderas) permiten el acceso a la ducha y, según su ubicación en el cuarto de baño, pueden ir acompañadas o no de mamparas transparentes o «fijas».
La cabina integral, lista para instalar, es una solución muy práctica. Se compone de un plato de ducha redondo, cuadrado o rectangular, de mamparas y de grifería. Todo ello forma un bloque muy fácil de instalar y que apenas requiere obras, salvo la conexión al suministro y al desagüe de agua. Estas cabinas «todo en uno» también pueden tener forma de cuarto de círculo o de ángulo cortado.
La combinación de bañera y ducha suele reservarse para los cuartos de baño pequeños. Es una solución práctica que aúna las ventajas de la ducha y la bañera en un espacio mínimo. Este sistema aporta comodidad, ahorro y seguridad.
Los diferentes tipos de duchas
Información general sobre los tipos de duchas
Existen cuatro tipos de ducha: la ducha clásica, la ducha a ras de suelo, la cabina de ducha y la combinación de bañera y ducha. La ducha clásica, con su plato de ducha elevado, se adapta a todo tipo de cuartos de baño. La ducha a la italiana, gracias a su plato empotrado, es muy fácil de acceder (sin escalón) y requiere poco mantenimiento. La cabina de ducha en kit es muy fácil y rápida de instalar. En cuanto a la combinación de bañera y ducha, es un término medio entre la bañera y una ducha propiamente dicha, aunque se parece más a la bañera, ya que esta hace las veces de plato de ducha.
Dado que la ducha es el elemento central e indispensable del cuarto de baño, es necesario tomar la decisión correcta. La instalación varía según el tipo de ducha. La ducha clásica es fácil de instalar y se adapta a todos los cuartos de baño, sean nuevos o no.
La ducha de hidromasaje se parece a la ducha clásica, pero cuenta con una columna especial. Esta incorpora boquillas que liberan el agua a presión. El cabezal de ducha permite variar la presión del agua y su caudal. El masaje puede aplicarse en todo el cuerpo o solo en una parte.
La ducha tradicional
En el cuarto de baño, es el tipo de ducha más habitual. Cuenta con un plato de ducha o receptáculo empotrado, lo que la diferencia de otros tipos de ducha. Este plato recoge y retiene el agua. A continuación, esta se evacua a través del desagüe, que está empotrado y no empotrado. Las mamparas de la ducha delimitan el espacio de la ducha y evitan las salpicaduras de agua. Por su parte, la grifería desempeña un papel importante, ya que garantiza la función esencial de la ducha: el lavado y el masaje del cuerpo.
Una ducha clásica se adapta a todos los cuartos de baño, independientemente de la forma de las paredes, la solidez del suelo y el tamaño de la estancia. Al ser el plato de ducha de apoyo y no empotrado, resulta muy fácil conectarlo al desagüe sin riesgo de filtraciones. Asimismo, en caso de reforma, las obras son más sencillas, ya que solo hay que cambiar el plato. Los precios dependen de los materiales y los elementos utilizados.
La ducha italiana o a la italiana
Inspirada en las termas romanas, la ducha a la italiana está cada vez más presente en los baños actuales. Es una ducha magnífica, moderna y de fácil acceso. Esta ducha, en versión estándar o XXL, se integra fácilmente, independientemente de las dimensiones del baño.
La ducha a la italiana está teniendo un gran éxito. Sin umbral ni plato de ducha visible, queda a ras del suelo. Se trata, por tanto, de una ducha a nivel del suelo, lo que ofrece una gran comodidad de uso. También es posible, y muy fácil, instalar en ella una barandilla y una pequeña silla plegable. En los hospitales, este tipo de ducha es cada vez más habitual, ya que el paciente puede ducharse sin levantarse de su silla (silla adaptada). Su principal ventaja es, por tanto, un acceso muy fácil, sobre todo para las personas con movilidad reducida. Para los niños, el riesgo de caídas es menor.
La ducha italiana puede instalarse en cualquier cuarto de baño. No importan las dimensiones de la estancia, ya que esta ducha puede instalarse tanto a lo largo de una pared recta o redondeada como en una esquina… Por otra parte, las dimensiones estándar o a medida de la ducha italiana se adaptan fácilmente al espacio. Al estar el suelo al mismo nivel en toda la estancia, la ducha forma parte integrante del cuarto de baño y amplía el espacio.
En cuanto a la estética, da rienda suelta a tu imaginación. Este tipo de ducha puede adoptar diversas formas: cuadradas, rectangulares, redondas… En cuanto al revestimiento de las paredes, se pueden utilizar todo tipo de materiales: azulejos, madera, guijarros, hormigón pulido, bloques de vidrio, mosaico, tadelakt… La variedad de colores y los diferentes acabados (mate, brillante, liso, rugoso, con motivos…) te ofrecen un sinfín de opciones. La ducha puede armonizar perfectamente con el resto del cuarto de baño o, por el contrario, diferenciarse por completo de él para aportar más originalidad.
Pero, aunque esta ducha goza de gran popularidad, su instalación debe ser de una fiabilidad impecable para evitar cualquier riesgo de humedad, moho… La estanqueidad es, por tanto, una prioridad para este tipo de ducha. El desagüe también es importante, ya que el agua debe evacuarse rápidamente para evitar «inundaciones».
La última tendencia en diseño consiste en la instalación de mamparas de cristal translúcido con un diseño ultramoderno. Estas mamparas aportan a la ducha una línea muy depurada, de transparencia y ligereza, que hace que el cuarto de baño resulte más espacioso y «suave»… Asimismo, un espacio «walk-in», una especie de zona de paso antes de la propia ducha, permite desvestirse, vestirse, secarse… ¡y mucho más!
La bañera-ducha
La bañera-ducha suele encontrarse en baños pequeños. Este tipo de bañera puede equiparse con una mampara para que el espacio resulte más íntimo. Unas mamparas plegables, correderas, giratorias o elevables, de acrílico o de vidrio Securit, transformarán la bañera en un espacio de ducha. Pueden ir provistas de tiradores y/o toalleros.
Existe otra posibilidad: la bañera-ducha «dos en uno», también conocida como cabina de ducha y bañera. Por un lado, cuenta con una parte más profunda para ducharse y, por el otro, un espacio más amplio para tumbarse y relajarse.
La cabina de ducha
Existen numerosos modelos de duchas integrales o monobloque prefabricadas, de acrílico, fibra de vidrio o vidrio templado. Tanto la fibra de vidrio como el acrílico tienen la ventaja de que se pueden reparar en caso de avería. Otra ventaja es su bajo coste, debido a su fabricación en grandes cantidades, lo que hace que estas cabinas sean asequibles. Además, algunas de estas cabinas ofrecen funciones de hidromasaje (boquillas de masaje), hammam (baño de vapor) o sauna. En el cuarto de baño, la cabina de ducha es sinónimo de comodidad y confort.
La cabina de ducha cuenta con una puerta (o dos) corredera, batiente… una pared lateral transparente y una pared trasera de acrílico termoformado o de vidrio de seguridad. Se alimenta mediante un grifo monomando simple o termostático, con una alcachofa, una barra de ducha y una manguera flexible. El plato de ducha, de acrílico reforzado y antideslizante, incluye un desagüe de gran caudal para evacuar el agua rápidamente. La cabina se puede complementar con accesorios, como un techo alto con cabezal de ducha integrado, estantes, un asiento…
La cabina de ducha integral, ya sea cuadrada, rectangular o en cuarto de círculo, es fácil de instalar y se adapta a cualquier cuarto de baño. Solo se necesita una toma de agua y un desagüe. No hay que temer ninguna fuga, ya que este producto es totalmente estanco.
Los elementos de la ducha
Información general sobre los componentes de la ducha
La ducha consta de varios elementos, entre los que se incluyen el plato de ducha con sifón, la grifería con la columna de ducha (manguera, cabezal y mezclador), las mamparas, una puerta o una cortina. Todos estos elementos son importantes y deben elegirse con mucho cuidado.
Hay que prestar atención a la calidad de los productos si se quiere un cuarto de baño duradero y evitar problemas de fugas, filtraciones y humedad. Además de la estética, tampoco hay que descuidar la comodidad y el mantenimiento. Ducharse debe ser fácil y agradable. En cuanto al mantenimiento, debe realizarse con regularidad para garantizar una higiene perfecta.
El plato de ducha y el sifón
En un cuarto de baño, la ducha clásica cuenta con un plato de ducha. El plato de ducha, de forma cuadrada, rectangular, de cuarto de círculo o pentagonal, recoge y evacua el agua de la ducha. Puede ser de superficie o empotrado. En este último caso, hay que prever un hueco en el suelo. Es importante elegir bien el plato de ducha, ya que de su inclinación (de 1 a 3 cm por metro) depende el buen desagüe del agua. Por otra parte, debe ser de buena calidad para evitar problemas. ¡Romper una ducha es complicado y caro! Se pueden elegir diferentes materiales: gres esmaltado, mármol, hormigón, acrílico, madera… Cada material tiene sus ventajas y sus inconvenientes. ¡Cuidado con los platos de ducha de gama baja, que pueden ser difíciles de mantener, poco resistentes y resbaladizos! Hay una gran variedad de modelos de diferentes tamaños. El desagüe del agua puede situarse en el centro del plato, en un borde centrado o en una esquina.
En el caso de una ducha a ras de suelo, el «plato de ducha» constituye el elemento indispensable de este tipo de ducha. Tradicionalmente, este tipo de ducha no incorpora un plato de ducha propiamente dicho, sino que requiere un hueco en el suelo. Este hueco debe sellarse con un revestimiento impermeable. El sistema de revestimiento, que consistía en insertar una lámina de zinc o de plomo, ha sido sustituido por materiales sintéticos: resinas compuestas en kit, placas hidrófobas, lonas impermeabilizantes o esteras de polietileno con ambas caras no tejidas, paneles impermeabilizantes… que se extienden hasta las paredes. A continuación, se vierte sobre ellos un solado de hormigón impermeable.
Estos materiales permiten crear un receptáculo totalmente impermeable y resistente a las infiltraciones. Es imprescindible aplicar un tratamiento hidrófugo a las paredes en la junta entre el suelo y la pared. Existen otras alternativas interesantes y mucho más fáciles de instalar. En el mercado ya es posible encontrar platos de ducha extraplanos, de unos pocos milímetros a 5 cm según el producto, y productos «listos para alicatar».
La ducha a ras de suelo está muy de moda, pero requiere una instalación perfecta. Para que el desagüe funcione correctamente, es absolutamente necesario prever una pendiente de entre 1 y 3 cm por metro. El número de pendientes (cuatro, por lo general) garantiza que el agua converja hacia el sifón. En el caso de un suelo de guijarros, la pendiente debe ser obligatoriamente de 3 cm por metro para evitar cualquier acumulación de agua. En cuanto al sifón, debe tener obligatoriamente un diámetro de 90 cm para garantizar un buen desagüe. Actualmente, los fabricantes ofrecen otra solución: se trata de un canalón o una canaleta, que son muy estéticos, pero su coste sigue siendo bastante elevado.
Sin embargo, cabe señalar que no se recomienda instalar una columna de ducha de hidromasaje en una ducha italiana. De hecho, este tipo de ducha no puede soportar un sistema de alto caudal y debe evitarse cualquier conexión a chorros de hidromasaje. El desagüe resultaría muy difícil, o incluso insuficiente.
La columna de ducha
La columna de ducha incluye el mezclador simple o termostático, el cabezal de ducha y una manguera flexible. Algunas de ellas cuentan con un equipamiento aún más completo. Pueden incluir una o dos repisas de almacenamiento, un caño para la bañera y boquillas para hidromasaje. La columna de ducha se integra fácilmente en el cuarto de baño.
La mayoría de los frentes son de plástico moldeado (ABS), aunque también los hay de aluminio, cristal, piedra reconstituida y madera (teca, bambú). Algunos materiales son más resistentes que otros (plástico, piedra…). ¡Hay que tener en cuenta también el mantenimiento, que resulta más complicado, por ejemplo, con el aluminio! La manguera es de plástico o de metal con tratamiento antical, el cabezal de ducha es de plástico, con púas de silicona antical, y el mezclador, simple o termostático, resulta aún más práctico. El bloqueo de la temperatura a 38 °C evita cualquier riesgo de quemaduras.
La columna de ducha de hidromasaje es muy similar a una columna sencilla, pero cuenta con boquillas distribuidas a lo largo de su altura. Estas boquillas se pueden orientar manualmente o de forma electrónica. Se pueden instalar en cualquier ducha, excepto en las duchas a ras de suelo.
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Las paredes, la puerta, la mampara y la cortina de la ducha
En un cuarto de baño, las mamparas de ducha pueden ser transparentes, de cristal o PVC, u opacas (paredes, paneles…). En cuanto a las transparentes, hay dos modelos disponibles: de vidrio de seguridad (transparente, serigrafiado, esmerilado, granulado u opaco) o de PVC y acrílico. Estas últimas son más ligeras y económicas que el vidrio, pero su vida útil es menor. Las demás mamparas «fijas» están fabricadas en hormigón celular, BA13 marino, pero también con ladrillos convencionales o con ladrillos de vidrio.
La puerta de la ducha se coloca entre paredes o mamparas de ducha. Esta puerta se adapta al espacio que se le asigna y debe ser perfectamente hermética para evitar salpicaduras de agua. Existen cuatro tipos de apertura según el tipo de puerta: corredera, batiente, plegable (una o dos hojas) o pivotante. Sus dimensiones son estándar; no obstante, es posible encargar una puerta a medida, aunque resultará mucho más cara. Estas puertas son de vidrio de seguridad o de acrílico. Para su mantenimiento, es recomendable un tratamiento antisuciedad y antical, aunque esto supone un coste adicional.
La mampara de ducha está pensada para la bañera. Permite ducharse en la bañera sin salpicar el cuarto de baño. Se pueden instalar tres tipos de mamparas de ducha. La mampara fija se fija a la pared y no se mueve. Es completamente hermética, pero hay que rodearla para entrar en la bañera. La mampara de ducha plegable permite crear un espacio más cerrado y evita todas las salpicaduras de agua. Algunos modelos se pueden levantar, lo cual resulta práctico. Las mamparas de ducha tipo acordeón ocupan muy poco espacio, pero a veces dejan pasar el agua por las juntas.
En el mercado existen numerosas cortinas de ducha de plástico PVC, poliéster o algodón. Son fáciles de mantener y cuestan mucho menos que otros tipos de protecciones. Hay una amplia gama de colores disponible y son muy fáciles de sustituir. Esta cortina se cuelga mediante anillas de una barra recta, circular o en ángulo. Se puede instalar un modelo con forma de paraguas. La cortina debe colocarse obligatoriamente en el interior de la ducha. Sin embargo, no debe tocar el suelo, para que se seque bien después de cada uso y así evitar la aparición de moho.
Baño: lavabo y lavamanos
Información general sobre los lavabos y las palanganas
En el cuarto de baño, ya sea un lavabo o una pila, minimalista o sofisticado, ¡tú eliges! La tendencia actual se decanta por las palanganas, pero también existen los lavabos de diseño, ideales para baños contemporáneos y modernos. La diferencia entre ambos productos es la siguiente: el lavabo es un elemento independiente, mientras que la palangana puede ser empotrada o sobre encimera.
Existe una gran variedad de formas, materiales, dimensiones y colores (monocromáticos o bicolores). Una amplia selección de productos te permitirá personalizar tu cuarto de baño. No obstante, deberás tener en cuenta tus limitaciones arquitectónicas y presupuestarias.
El lavabo
Ya sea suspendido o sobre columna, marcará el estilo de tu cuarto de baño. El lavabo clásico se fija a la pared «en voladizo». Suele ir acompañado de una columna o de una cubierta para el sifón. La tendencia actual es el «lavabo-encimera» o «encimera de baño» autoportante y suspendido, lo que libera el espacio inferior y facilita la limpieza. El lavabo de cuenco, por su parte, debe instalarse sobre un zócalo o un mueble.
La elección de un lavabo abarca una amplia gama de materiales: madera, cristal, cerámica, acero esmaltado, materiales sintéticos… Solo tus gustos y tu presupuesto determinarán tu compra. Sin embargo, es preferible optar por un producto de marca, en aras de la calidad. Entre los lavabos más modernos, cabe destacar el lavabo de diseño minimalista, el lavabo tipo tobogán, el lavabo tipo acuario, el lavabo «mano verde», el lavabo de madera, con LED…
Existe una gran variedad de lavabos de diferentes anchuras. Los lavamanos y los lavabos de esquina permiten aprovechar al máximo el espacio, por pequeño que sea. Los lavamanos más pequeños miden tan solo 35 cm, y los lavabos más grandes, 155 cm. Los lavabos dobles son una buena opción para una familia numerosa. También hay lavabos de altura regulable. Son deslizantes, pero este sistema resulta bastante limitante, ya que siempre hay que alargar o acortar el desagüe. Es preferible instalar un elevador estable para los niños.
La cubeta
En cuanto a las palanganas, los fabricantes han innovado y han renovado los materiales y las formas. Ofrecen palanganas muy diferentes, originales y elegantes para todos los cuartos de baño. Combinan a la perfección la tendencia moderna y la funcionalidad. Los modelos de líneas depuradas y etéreas aportarán al cuarto de baño un ambiente «zen».
Se ofrecen dos tipos de lavabos decididamente modernos: el lavabo independiente, para colocar sobre encimera o empotrar, y el lavabo moldeado de una sola pieza. Los distintos modelos de porcelana, cristal y resina sintética, redondos, ovalados o rectangulares, contribuyen a dar a tu cuarto de baño un toque de originalidad.
El lavabo independiente sobre encimera, la solución más sencilla, puede instalarse sobre una encimera. El lavabo independiente empotrado se integra en una encimera de baño, en la que hay que perforar un hueco para su empotramiento. Esta encimera puede ser de madera, de azulejos o sintética. En caso de empotramiento, será necesaria una junta de silicona. Los modelos de una sola pieza, de resina sintética, se colocan muy fácilmente sobre el mueble, al que cubren por completo. Otra solución es el mueble de lavabo, que puede montarse sobre un zócalo, aunque ocupa bastante espacio. Este mueble también puede fijarse a la pared, lo que facilitará aún más la limpieza.
Conviene elegir una grifería adecuada. La altura de los lavabos requiere la instalación de grifos bastante altos. Estos grifos se fijarán a la pared o a la encimera.
Cuarto de baño - La grifería
Aspectos generales sobre la grifería
En un cuarto de baño, la elección de la grifería suele estar determinada por la estética, el diseño y los acabados. Pero no hay que olvidar en absoluto el aspecto práctico y, ahora más que nunca, el medioambiental. Aunque es fácil sustituir los grifos, a diferencia de otros elementos del cuarto de baño, no por ello deja de ser importante elegir grifería de calidad. Es una tarea difícil, dada la gran variedad de modelos de diferentes tamaños, formas y funcionalidades. Sin embargo, hay una prioridad que no hay que olvidar: ¡el consumo de agua!
Se pueden instalar cuatro tipos de grifos. Los grifos mezcladores se están sustituyendo cada vez más por los grifos termostáticos, más económicos y más fáciles de manejar. Los grifos termostáticos están cada vez más presentes en el cuarto de baño, ya que aportan comodidad y seguridad de uso, especialmente para los niños. En cuanto a los grifos temporizados y optoelectrónicos, suelen reservarse para uso en centros públicos, colegios, hoteles, hospitales… También existen reductores de presión que se pueden instalar en los grifos para ahorrar agua.
Grifos mezcladores, monomando y monomando termostáticos
Los grifos mezcladores
El grifo mezclador, el más antiguo y sencillo de todos, cuenta con dos cabezales. El agua caliente entra por la izquierda y el agua fría por la derecha. Por lo general, este tipo de grifo está equipado con un mecanismo tradicional de válvula o con un cabezal cerámico. Hoy en día, este mecanismo de apertura y cierre mediante el apriete de la junta se reserva para los modelos de gama baja. De hecho, la válvula flexible envejece mal y la junta se deteriora, lo que provoca problemas de fugas y acumulación de cal.
En la actualidad, la mayoría de los mezcladores cuentan con cabezales de discos cerámicos. Estos cabezales se abren y se cierran con un cuarto o medio giro, por lo que son más resistentes y cómodos. Además, su caudal es mucho más regular. Su resistencia a la cal y al desgaste es mucho mayor.
La ventaja de estos grifos mezcladores es que encajan especialmente bien en una decoración «retro». También permiten llenar rápidamente una bañera. De hecho, su caudal suele ser mayor que el del grifo monomando. El principal inconveniente es que regular el agua a tientas resulta poco económico. Y para los niños, este tipo de grifo supone un riesgo de quemaduras si carece de sistema de seguridad. Es un accesorio que solo debe utilizarse en un cuarto de baño económico.
Los grifos monomando
Los mezcladores están cada vez más presentes en el cuarto de baño. Con este tipo de grifo, el agua alcanza inmediatamente la temperatura adecuada. Por lo tanto, estos grifos permiten ahorrar agua y energía, al tiempo que ofrecen comodidad de uso. El ajuste se realiza con una sola mano, por lo que se denomina «monomando». Una única palanca controla el agua caliente y el agua fría al mismo tiempo. Un movimiento lateral regula la temperatura y uno vertical, el caudal. Por lo tanto, este grifo es más seguro y práctico que un mezclador.
Los grifos monomando están equipados con un cartucho cerámico. Dos discos cerámicos superpuestos se encargan de regular el caudal y la mezcla de agua caliente y fría. Al desplazarse, permiten que fluya más o menos agua caliente o fría. Estos discos son muy resistentes y poco sensibles a la cal, lo que garantiza su durabilidad.
Los mezcladores termostáticos
Los grifos termostáticos, unos modelos más avanzados, disponen de preselección de la temperatura. Estos grifos están equipados con dos mandos independientes: uno que regula el caudal del agua y otro, la temperatura. Además de las cualidades del mezclador clásico, presentan numerosas ventajas. El agua se mantiene a una temperatura constante gracias a un preajuste de la temperatura a 38 °C. Estos grifos aportan mayor comodidad y seguridad, sobre todo para los niños pequeños. A esto se suman importantes ahorros de agua, ya que la temperatura del agua es constante, independientemente de la presión.
Sin embargo, cabe señalar que este tipo de grifo requiere una reserva de agua caliente (depósito de acumulación), ya que el agua debe mantenerse a una temperatura constante. Con un calentador de agua instantáneo, este tipo de grifo pierde eficacia. Las tuberías de entrada de agua caliente y fría, obstruidas por la cal, también pueden afectar al buen funcionamiento de estos grifos. Los mezcladores termostáticos tienen su lugar en un cuarto de baño de buena calidad.
El control del consumo de agua
Hábitos ecológicos y cívicos
El comportamiento de cada persona debe inscribirse en una lógica de desarrollo sostenible. Todos debemos poner en práctica diversas medidas para ahorrar este recurso. Ducharse en lugar de darse un baño supone un ahorro importante: unos 50 litros en lugar de 150. No dejar correr el agua mientras nos cepillamos los dientes y cerrar bien el grifo son, por ejemplo, algunas de las normas que resultan muy fáciles de adoptar.
Reducir el consumo de agua y aumentar la eficiencia en su uso son prioridades de las que ya no podemos eludirnos. Así lo recomienda la AEE, la Agencia Europea de Medio Ambiente. Está en juego el agua, un recurso inagotable, y nuestros ecosistemas. Un equipamiento adecuado y que ahorre agua, así como un comportamiento de ciudadano ecológico, son soluciones que hay que adoptar con urgencia para preservar esta riqueza natural. También podemos actuar en el cuarto de baño.
Aspectos generales sobre la reducción del consumo de agua en el cuarto de baño
Apliquemos los buenos propósitos al cuarto de baño. El agua es uno de los recursos naturales más amenazados en la actualidad. Por ello, controlar este consumo contribuirá a preservar nuestras reservas para las generaciones futuras. Por otra parte, este ahorro de agua aliviará tus facturas, que no dejan de aumentar.
Hay que controlar el caudal de agua. Para un lavabo, basta con un caudal de 8 l/min. En la ducha, un caudal de 10 l/min garantiza un lavado adecuado del cuerpo y del cabello. ¡No olvides cerrar bien los grifos para evitar cualquier goteo innecesario!
Algunas cifras permiten evaluar mejor los problemas relacionados con el ahorro de agua. Un grifo tiene un caudal de entre 10 y 12 l/min. ¡Un grifo que gotea (1 gota/s) provoca una pérdida y, por lo tanto, un derroche de entre 200 y 500 l/día aproximadamente! Si te duchas todos los días durante 6 minutos, el impacto en tu consumo será de unos 22 m³ al año.
Asimismo, el uso de reductores de presión en la instalación, reguladores de caudal en los grifos, aireadores… puede suponer un ahorro de entre el 30 % y el 50 %. Los mezcladores termostáticos, que mantienen una temperatura constante del agua, contribuyen a reducir el consumo de agua de forma significativa, sobre todo en el caso de la ducha. Los cabezales de ducha
Mezclador, mezclador mecánico o termostático: te ofrecemos una amplia gama de grifos. Podrá elegir entre diferentes modelos para lavabo: grifo monomando, grifo de tres orificios, grifo de dos manetas, electrónico, de columna o de pared. En el caso de la combinación de bañera y ducha, el mismo grifo abastecerá a ambas. Para la ducha, hay numerosas instalaciones posibles: conjuntos de ducha completos, minimalistas, contemporáneos o clásicos; juegos de ducha con soporte de pared. Estos modelos pueden ser a la vista o empotrados. Es preferible un modelo con termostato para un confort y una seguridad óptimos.
Los grifos y los ahorradores de agua
En un cuarto de baño consumimos mucha agua. Afortunadamente, hace unos veinte años apareció un dispositivo que limita el caudal de los grifos. Este dispositivo, muy utilizado en el norte de Europa, permite ahorrar agua y energía. De este modo, el consumo se reduce en casi un 60 %. Dado que estos ahorradores no son caros, la inversión resulta muy interesante. Así, estos pequeños dispositivos ingeniosos y económicos reducirán notablemente tu factura del agua, sin por ello suponer una molestia ni afectar en modo alguno a tu comodidad.
Estos dispositivos, denominados reductores de agua, economizadores, limitadores, reguladores o aireadores económicos, limitan efectivamente el caudal de los grifos. De este modo, el consumo es mucho menor. Instalar estos reductores en los grifos del lavabo, la ducha y el inodoro te permitirá ahorrar una cantidad considerable. Estos reductores se instalan muy fácilmente en cualquier grifo.
Teniendo en cuenta que un grifo estándar tiene un caudal de 12 litros por minuto (a una presión de 3 bares), con un aireador de ahorro de agua podrás reducir este consumo entre un 30 % y un 70 %, sin renunciar a la comodidad de uso. Por ejemplo, es perfectamente posible reducir a la mitad el caudal de agua de un grifo de lavabo utilizando un economizador de agua. Sin embargo, hay que tener cuidado con la bañera, que no necesita este dispositivo. ¡Tardaría mucho más en llenarse!
Existen grifos economizadores de agua con freno a media carrera. De hecho, a media altura, la palanca encuentra un tope. Este limita el caudal de agua y, por lo tanto, permite elegir el caudal según las necesidades. Los mezcladores con aireador (aireador de ahorro) reducen el caudal de agua manteniendo la misma presión. El aire compensa la pérdida de agua, con lo que se mantiene el confort. Las alcachofas con sistema de parada integrado cortan parcialmente el caudal sin modificar la temperatura. Una alcachofa clásica consume entre 10 y 12 litros de agua por minuto. Con una alcachofa de bajo consumo, el consumo de agua se reduce a solo 6 litros.
Evidentemente, en esta lucha contra el derroche, cambiar de hábitos se convierte en una necesidad absoluta. Las normas de un ciudadano ecológico responsable, como evitar dejar correr el agua mientras nos cepillamos los dientes o nos lavamos las manos, ducharnos en lugar de bañarnos, utilizar reductores de caudal… son gestos imprescindibles para el futuro de nuestro planeta. ¡No olvidemos que ahorrar agua también supone ahorrar energía! Hay que tener en cuenta que se necesitan 30 kWh para calentar un metro cúbico de agua a 38 °C.
La grifería de los sanitarios del cuarto de baño
La grifería del lavabo
En un cuarto de baño, el diseño de la grifería del lavabo puede ser minimalista, rústico o contemporáneo. Aunque se trata de un elemento muy importante en el aspecto del cuarto de baño, tampoco hay que pasar por alto las opciones de montaje y los tipos de grifería. Estos también desempeñan un papel esencial en cuanto a funcionalidad y estética.
Los mezcladores monomando o grifos monobloque se instalan en la encimera del lavabo o del lavamanos, en un único orificio. Una única palanca situada en la parte superior o en el lateral del grifo permite controlar el caudal del agua, así como su temperatura. Los grifos de dos manetas también se instalan en un único orificio. Cuentan con dos mandos independientes que permiten regular el suministro de agua caliente y agua fría.
También existen mezcladores de tres orificios que hacen salir el agua mezclada por un caño central. Para ello, están equipados con mandos individuales de agua caliente y agua fría. Se adaptan perfectamente tanto a un estilo tradicional como contemporáneo.
Los grifos electrónicos con control sensorial detectan la presencia del usuario mediante una luz infrarroja. El caudal de agua se detiene automáticamente en cuanto las manos se alejan del sensor. En algunos modelos, es necesario ejercer una ligera presión para que el agua comience a salir.
En caso de que no haya orificio en los elementos sanitarios, existe la grifería de pared. Este tipo de grifería se instala directamente en la pared, justo encima del lavabo o del lavamanos. Para ello, es necesario prever, antes de colocar los azulejos, unas tuberías de agua empotradas.
Para determinadas configuraciones, también se pueden elegir grifos de columna o con pie.
Lo más destacado: un grifo ultramoderno que se ilumina y deja salir agua azul o roja. El color azul indica que se trata de agua caliente y el rojo, de agua fría. De este modo, es posible saber la temperatura del agua sin tener que tocarla. El efecto visual es sorprendente.
La grifería de la bañera y la ducha
En el cuarto de baño, la elección de la grifería de la bañera depende de su función. ¿Se utiliza únicamente para el baño o también para la ducha y el baño? Por lo tanto, el grifo debe permitir ducharse y, para ello, desviar el agua del grifo de la bañera a la ducha. Los mezcladores de bañera/ducha, con o sin termostato, son muy adecuados. Pueden ser visibles o empotrados. Una válvula de inversión garantiza el llenado de la bañera o el suministro de agua a la ducha.
Algunos grifos, denominados grifos de encimera, están diseñados para instalarse en el borde de la bañera o en su marco. Hay varios modelos disponibles en versiones de tres, cuatro e incluso cinco orificios. Los grifos de bañera sobre el suelo se han diseñado para bañeras con patas. Las tuberías de agua salen del suelo y son idénticas a la grifería: mismo estilo y mismo acabado. Son muchos los modelos que incluyen una ducha de mano.
También es posible llenar la bañera con un sistema integrado. Instalado en el interior de la bañera, permite su llenado. Este sistema también se encarga del vaciado y del control del desbordamiento.
La grifería de la ducha consta de un conjunto de ducha o columna de ducha con sistema multichorro, para una ducha más tonificante, y de un mezclador termostático o no. La ducha de mano, ya sea de tipo bola o de cabezal, garantiza una buena difusión del agua, más o menos potente, con espuma…Se ofrecen numerosos modelos y estilos: de latón, poliamida cromada o en color. Para los niños, es posible encontrar modelos divertidos (con figuritas, LED).
Baño: la decoración
Aspectos generales sobre la decoración del cuarto de baño
El cuarto de baño es una estancia especial en lo que respecta a su decoración. Es imprescindible tener en cuenta la humedad ambiental de la estancia. Por lo tanto, es imprescindible utilizar productos específicos que ofrezcan una alta resistencia a la humedad y que la mantengan a largo plazo.
A la hora de elegir los revestimientos para suelos y paredes, hay que tener en cuenta la resistencia de los materiales y las pinturas a la humedad, así como a los lavados frecuentes. Los revestimientos de suelos y paredes deben adaptarse a la humedad del ambiente. Esto es aún más importante en lo que respecta a la iluminación.
Los revestimientos de suelo
Los revestimientos clásicos
En el cuarto de baño, los revestimientos clásicos pueden ser baldosas, suelo de plástico, laminado, parqué o un revestimiento de fibras vegetales, como el junco marino o el bambú. Las baldosas son el revestimiento más antiguo. Están disponibles en una gran variedad de colores, motivos y formatos… De entre todas estas baldosas, el gres es el más utilizado, ya que es muy resistente. El suelo también puede revestirse con terracota, baldosas de cemento y mosaicos. La loza solo se utiliza en las paredes, ya que es muy frágil. Existen clasificaciones específicas: UPEC, resistencia al desgaste (de 1 a 4), a la punzonación (de 1 a 3), al agua (de 0 a 3) y a los productos químicos (de 0 a 3). La resistencia depende del índice: cuanto más alto es, más resistente es el material.
Los suelos de plástico se adaptan perfectamente a los cuartos de baño y a los problemas de humedad. Se presentan en una gran variedad de colores, así como en imitaciones de parqué, baldosas o mármol. Están disponibles en losetas o en rollos y son muy fáciles de instalar.
Los laminados son revestimientos impermeables y muy resistentes que aportan al cuarto de baño un ambiente cálido y elegante. Es necesario colocar las lamas sobre una capa base. También se pueden instalar suelos de parqué, aunque a la madera no le gusta demasiado el agua. Para ello, hay que elegir un parqué adecuado. Solo el parqué de madera maciza puede ser adecuado, ¡pero no cualquier tipo de madera! Se pueden utilizar maderas imputrescibles como la teca o el ipé. Estos parqués deben aceitarse o recubrirse con un barniz marino para garantizar una buena impermeabilidad.
Los revestimientos modernos
En cuanto a los revestimientos de fibras vegetales, salvo el junco marino y el bambú, no son adecuados para el cuarto de baño, ya que no soportan la humedad. El junco marino es un revestimiento especialmente atractivo. Su textura lisa y suave, y sus colores naturales y luminosos, que van del amarillo al verde, lo convierten en un revestimiento muy atractivo para el cuarto de baño. Además, su mantenimiento es muy sencillo. El bambú, una de las plantas de más rápido crecimiento del mundo, ofrece un aspecto bonito y una gran resistencia. Sin embargo, debe tratarse con aceite o barniz (mate o brillante).
Cada vez es más frecuente ver el hormigón como revestimiento de suelo. Por lo tanto, puede servir tanto de solera como de revestimiento. Su colocación es rápida, ya que se vierte de una sola vez sobre una malla de armadura antifisuras. Existe una infinita variedad de colores disponibles. Para ello, el hormigón se tiñe en masa con un polvo colorante o bien se colorea únicamente en la superficie, espolvoreándolo con un endurecedor y un colorante durante el fraguado. Sin embargo, hay que tener cuidado con el mantenimiento, que puede facilitarse con un acabado mate o barnizado, aunque, lamentablemente, este último puede hacer que el suelo resulte resbaladizo.
El tadelakt es el material preferido y muy de moda para un cuarto de baño de estilo oriental. El material preferido para crear un cuarto de baño de estilo oriental: el tadelakt. Se trata de un enlucido a base de cal que se adapta a cualquier espacio y que confiere a la estancia un estilo mediterráneo y acogedor. Ofrece una excelente resistencia al agua y a la humedad, y es muy duradero. Sin embargo, su aplicación, difícil y minuciosa, requiere de un especialista. Este tipo de revestimiento es bastante caro.
También cabe mencionar la lava esmaltada, muy resistente y de fácil mantenimiento. Su originalidad, ya que cada obra es única, conlleva un coste bastante elevado. La piedra natural o reconstituida (granito, pizarra, piedra blanca o azul), los guijarros —cada vez más apreciados— y el mosaico de piedra también pueden revestir el suelo del cuarto de baño. Los suelos de resina también están muy de moda, pero son caros. Tienen la ventaja de ser muy resistentes y fáciles de mantener. También se puede utilizar el zellige (baldosas de arcilla esmaltada), que es un elemento característico de la arquitectura de los países del Magreb, así como el bejmat (adoquín).
Cabe señalar que la moqueta ha desaparecido prácticamente del cuarto de baño. Solo se pueden instalar moquetas sintéticas a base de fibras de poliamida flocadas.
Los revestimientos de las paredes
Los azulejos son el material más utilizado para revestir las paredes del cuarto de baño. Se presentan en numerosas formas, en colores y materiales muy diversos, como el gres esmaltado o el gres porcelánico, la pasta de vidrio…Es el revestimiento ideal, ya que resiste perfectamente la humedad y los cambios de temperatura. Además, es práctico y fácil de mantener, y envejece bien. También existen azulejos antibacterianos, pero son más caros que los azulejos clásicos.
La pintura también se utiliza con mucha frecuencia para revestir las paredes. Debe estar perfectamente adaptada a los problemas propios del cuarto de baño: humedad y calor. Existe una gran variedad de colores. Las pinturas gliceroftálicas son adecuadas para el cuarto de baño, pero están llamadas a desaparecer debido a los disolventes tóxicos. Cada vez se sustituyen más por pinturas acrílicas y alquídicas. Estas últimas son pinturas que combinan las ventajas de la pintura al agua y la pintura al óleo.
Existe una gran variedad de papeles pintados, perfectamente adaptados al cuarto de baño. Para resistir la humedad, están recubiertos de una capa de vinilo que los hace impermeables e imputrescibles. Para su colocación, se necesita un adhesivo especial fungicida. La malla de fibra de vidrio también puede utilizarse para revestir las paredes del cuarto de baño.
Existe una gran variedad de revocos decorativos o de acabado. Revisten las paredes de forma original desde el suelo hasta el techo. Algunos están elaborados a base de cal o cemento y otros a base de resinas sintéticas. Sin embargo, para estos productos suele ser necesario recurrir a un profesional competente, ya que su aplicación resulta bastante complicada. Entre todos estos revestimientos, se encuentra el estuco veneciano (marmorino), compuesto por cal y mármol, y el tadelakt, un revestimiento de cal de Marrakech que es muy repelente al agua… El hormigón decorativo, ya sea en bruto, alisado, satinado o encerado, se utiliza cada vez más y confiere al cuarto de baño un aspecto zen.
La madera es cada vez más buscada para crear un cuarto de baño auténtico, acogedor y estético. Sin embargo, debe estar bien tratada para resistir la humedad. Hay que tener en cuenta que las paredes deben respirar, por lo que hay que prever una buena ventilación de la estancia. Los revestimientos de madera encerados, aceitados, naturales o teñidos aportarán un toque agradable al cuarto de baño. También existen revestimientos de PVC imputrescibles y muy fáciles de instalar.
La piedra auténtica o reconstituida, el mosaico de piedra, los guijarros, el mármol y la lava esmaltada también pueden utilizarse para la decoración del cuarto de baño. Lo mismo ocurre con el vidrio, que se presenta en diferentes formas: arenado, templado, esmerilado o vitrificado. Este material, que ilumina y amplía la estancia gracias a su transparencia, le confiere un ambiente de diseño y moderno. Es muy resistente a la humedad, pero bastante frágil, de difícil mantenimiento y su precio es elevado.
El espejo
Es el accesorio imprescindible del cuarto de baño, pero también es un elemento decorativo importante. Amplía la estancia, lo cual es una ventaja nada desdeñable en un cuarto de baño pequeño. El espejo refleja la luz y, por lo tanto, favorece la iluminación de la estancia.
Los fabricantes ofrecen espejos de diferentes tamaños y formas. El espejo debe adaptarse al uso que se le quiera dar. Puede ser un espejo normal, de aumento, grande para verse de cuerpo entero, iluminado, moderno, rústico, con armario integrado… A la hora de elegir, también hay que determinar su ubicación. Tampoco hay que pasar por alto las garantías de buena resistencia a la humedad, ¡por lo que es importante informarse bien antes de la compra!
Cuarto de baño: calefacción, ventilación, iluminación y seguridad
Calefacción
Información general sobre la calefacción
¡Qué hay más agradable que un buen baño o una buena ducha en un cuarto de baño bien calentito! De hecho, el cuarto de baño es la estancia que más necesita estar bien calefactada. Lavarse, ducharse o darse un baño requiere una temperatura agradable y, por lo tanto, una calefacción de calidad. Sin embargo, hay que tener cuidado con las normas de seguridad, ya que el agua y la electricidad no se llevan bien. Existen varias opciones posibles.
Lo más habitual es que el radiador del cuarto de baño esté conectado a la calefacción central de la vivienda. El principal inconveniente es que, en entretiempo, la estancia no se calienta y, dependiendo de su orientación, puede hacer fresco o frío. La solución es utilizar un calefactor auxiliar o radiadores toalleros.
La temperatura en el cuarto de baño
Aunque solo pasemos un cuarto de hora en el cuarto de baño, se agradece que esté a una temperatura agradable. Es necesaria una temperatura de al menos 21 °C. Esto permitirá evitar un exceso de humedad y también el moho. Hay que prever una potencia de entre 100 y 300 vatios por metro cuadrado.
Para calentar el cuarto de baño, existen múltiples soluciones posibles. Pero, ante todo, es imprescindible respetar las normas de seguridad relativas a la instalación de estos aparatos. El cuerpo humano es muy conductor cuando está mojado o sumergido. La cuestión de la seguridad se aborda más adelante, en un capítulo específico.
Los diferentes tipos de radiadores
El radiador sencillo conectado a la calefacción central
El radiador más habitual es el que funciona con la calefacción central de la vivienda. (Calefacción de gas, gasóleo…). Aunque su consumo energético es muy bajo, hay que tener en cuenta que solo funcionan cuando la calefacción central está en marcha. Estos radiadores, llenos de agua u otro fluido, calientan bien el cuarto de baño y conservan bien el calor. Pero en las épocas de entretiempo, cuando la calefacción está apagada, la temperatura del cuarto de baño puede ser bastante baja. ¡Y para las personas que tienen frío con facilidad, esto es difícil de soportar! Por lo tanto, hay que recurrir a otros tipos de radiadores.
Una posible alternativa es un radiador mixto, que resolverá este problema. Este radiador, conectado a la calefacción central, funcionará como el resto de radiadores de la casa en invierno. Durante las estaciones intermedias, una resistencia eléctrica se encargará de calentar el cuarto de baño mientras la calefacción central esté apagada.
El radiador eléctrico
Algunas viviendas se calientan mediante radiadores eléctricos individuales con termostato. En este caso, es posible calentar el cuarto de baño con mucha facilidad, incluso durante las estaciones intermedias. Se han logrado grandes avances para que estos radiadores sean más eficientes, más cómodos y, sobre todo, más económicos.
Numerosas innovaciones hacen que estos aparatos sean muy competitivos en comparación con otras instalaciones. Según los modelos y los presupuestos, puedes disfrutar de programación electrónica, un calor suave, una gran superficie de radiación… Las formas pueden ser muy variadas y de gran diseño. La instalación y el uso son cada vez más rápidos.
El radiador toallero
Es el «radiador funcional» por excelencia, que aporta un confort muy apreciable. Permite un rápido aumento de la temperatura sin que se forme vaho. Es muy práctico, ya que permite calentar tanto el cuarto de baño como las toallas, lo cual resulta muy agradable. Este tipo de radiador es un elemento decorativo importante del cuarto de baño. La oferta es amplia y los modelos compiten en colores, formas, accesorios y potencias.
Este radiador, fijado a la pared a una distancia mínima de 60 cm de la bañera o la ducha (volúmenes 2 y 3), está compuesto por tubos redondos (rectos o curvados) o por láminas planas. Estos tubos están lo suficientemente separados como para poder colocar una o varias toallas entre ellos y permitir así su secado. La superficie del radiador varía en función de su tamaño.
Existen varios modelos: de agua, eléctricos o mixtos. El modelo de agua conserva mejor el calor y es más eficiente energéticamente. Debe estar, necesariamente, conectado a la calefacción central. El inconveniente es que no puede funcionar durante los periodos de entretiempo. Sin embargo, hay que tener cuidado con el radiador eléctrico, ya que, aunque es muy práctico, consume mucha energía. El radiador mixto funciona con la calefacción central en invierno y con electricidad en las estaciones intermedias.
Estos aparatos, que están equipados con un termostato ambiente programable y un limitador térmico de seguridad, calientan por convección, radiación o soplador. Para calentar eficazmente el cuarto de baño y secar las toallas, hay que contar con una potencia de entre 100 y 300 vatios por metro cuadrado. Sin embargo, no hay que confundir el radiador toallero con el bloque toallero, ya que este último solo seca las toallas.
El radiador auxiliar
En un cuarto de baño, el radiador auxiliar resulta ser un complemento de la instalación principal. Ya sea un radiador soplador o una barra infrarroja, se instala muy fácilmente, sobre todo en espacios reducidos. Estos aparatos alcanzan rápidamente una temperatura elevada, resecan el ambiente y calientan la estancia con gran rapidez. El radiador de aire caliente se puede desplazar, mientras que la barra infrarroja debe fijarse a la pared.
No obstante, hay que tener en cuenta las normas de seguridad para estos aparatos eléctricos, que deben colocarse obligatoriamente en «volumen 2», es decir, a más de 60 cm de cualquier punto de agua. Estos aparatos deben contar con protección contra la humedad. Su conexión debe cumplir la norma NF C 15-100.
Aireación y ventilación del cuarto de baño
Aspectos generales sobre la ventilación y la aireación del cuarto de baño
En el cuarto de baño, al igual que en todas las estancias de la casa, la ventilación y la aireación son importantes para la salud. Lo mismo ocurre con la seguridad. Dado que el cuarto de baño es una estancia muy húmeda, es imprescindible evacuar el vapor de agua y renovar el aire para evitar malos olores, gases tóxicos, problemas de moho...
Por lo tanto, la ventilación garantiza la higiene tanto de las personas como del edificio. En el caso de una vivienda de nueva construcción, es obligatorio instalar un sistema de ventilación mecánica controlada (VMC). En el caso de las viviendas antiguas, los ventiladores eléctricos permiten realizar una ventilación puntual. A continuación, presentamos las soluciones disponibles.
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La ventilación mecánica controlada
Los decretos del 24 de marzo y del 28 de octubre de 1983 exigen la instalación de un sistema de ventilación mecánica controlada (VMC) en todas las viviendas colectivas o unifamiliares construidas a partir de esa fecha. Debe realizarse una ventilación general de la vivienda de forma continua, para evacuar el aire viciado y sustituirlo por aire «fresco». Las rejillas de entrada situadas en las estancias principales permiten que el aire entre en la vivienda. Por su parte, las rejillas de extracción, instaladas en las estancias de servicio como el cuarto de baño, la cocina y el aseo, permiten la evacuación del aire viciado mediante un extractor que, a su vez, suele encontrarse en el ático.
Para evacuar la humedad generada por las personas, el baño, la cocina… y eliminar todos los riesgos que conlleva (moho, contaminación interior, deterioros…), la ventilación mecánica controlada (VMC) de flujo simple o doble es indispensable y obligatoria. Combinada con un aislamiento adecuado, ofrece un confort de vida muy apreciable. El nivel ideal de humedad en una vivienda se sitúa entre el 40 % y el 60 %. Tampoco hay que olvidar que es necesaria una buena aireación: ¡bastan 8 minutos al día! La aireación es el complemento indispensable de la ventilación.
Los ventiladores eléctricos
En las viviendas antiguas, la ventilación se realiza de forma puntual mediante un ventilador eléctrico. Este extractor es un ventilador que aspira el aire de la estancia y lo expulsa al exterior. Así pues, el aire viciado se evacua directamente o, de forma indirecta, a través de un conducto, que puede ser más o menos largo. El cuarto de baño es la estancia que más necesita disponer de ventilación.
El aparato debe elegirse en función del volumen de la estancia y de su capacidad de extracción. El modelo más sencillo se controla mediante un interruptor. Existen algunas opciones que hacen más cómodo el uso de este aparato: temporizador, M.H.C. (control de humedad por microprocesador) con temporizador… Estos sistemas automáticos facilitan el funcionamiento de estos aparatos.
Iluminación
La iluminación del cuarto de baño es muy importante. En esta estancia, constituye a la vez una fuente de luz indispensable para una buena iluminación y un elemento importante para su estética y la seguridad de las personas. La iluminación dependerá del tamaño del cuarto de baño y del ambiente que se desee crear. Para una estancia grande, se optará por una lámpara de techo, combinada o no con focos halógenos o LED empotrados en el techo, así como con tubos fluorescentes de espectro completo. En una estancia pequeña, la iluminación se situará alrededor de los espejos, sobre los lavabos y en la ducha. Una iluminación precisa resulta indispensable para afeitarse, maquillarse…
Hay que respetar algunas normas importantes para evitar cualquier accidente. Las bombillas deben protegerse siempre del vapor y la condensación, y los cables eléctricos deben ocultarse en las paredes. La instalación debe realizarla un profesional cualificado. Existen varias soluciones para iluminar eficazmente el cuarto de baño: apliques de pared, focos, tubos, iluminación clásica de techo o fluorescente… Pero hay que tener cuidado con el consumo energético, ya que algunos tipos de iluminación consumen mucha energía. Los focos y las bombillas LED permiten ahorrar electricidad. El color de la iluminación también puede variar: azul, rojo… Además, existen lámparas aromáticas que difunden aromas y esencias y crean un ambiente muy agradable en la estancia.
Seguridad en el cuarto de baño
Aspectos generales sobre la seguridad
El cuarto de baño es, sin duda, la estancia más peligrosa de la casa. Todo el mundo sabe que el agua y la electricidad no son una buena combinación. Cada año se registran muchísimos accidentes domésticos (unos 800 000) debidos a la combinación de estos dos elementos. Hay que actuar con mucha precaución para evitar cualquier problema. Esto es aún más importante en el caso de los niños.
La instalación de aparatos eléctricos debe respetar las numerosas normas de seguridad y cumplir con las normas establecidas por la UTE (Unión Técnica de la Electricidad). Un radiador eléctrico debe colocarse obligatoriamente en el «volumen 2», es decir, a más de 60 cm de un punto de agua y cerca de una fuente de aire frío. Debe estar provisto de un dispositivo de protección contra la humedad. Otra norma: está terminantemente prohibido conectar el radiador directamente a la red eléctrica (Norma NF C 15-1). El grado de protección del material eléctrico se indica mediante un índice de protección IP.
Los accidentes que pueden producirse son de varios tipos: resbalones, caídas, ahogamientos, electrocuciones, quemaduras, intoxicaciones… El cumplimiento de las normas de seguridad, en particular la norma NF C 15-100, y de las instrucciones relativas a los cuatro volúmenes de la estancia contribuirá a evitar muchos de ellos. En lo que respecta a los niños, una mayor vigilancia por parte de los padres limitará los problemas; en el cuarto de baño, esta vigilancia debe ser máxima.
Los peligros derivados del agua y la electricidad
La bañera es uno de los elementos más peligrosos… En este lugar es obligatorio vigilar en todo momento. ¡Deja que suene el teléfono! ¡Un niño puede ahogarse en cuestión de segundos, incluso en 10 cm de agua!
Hay que vigilar muy de cerca la temperatura del agua. A partir de los 60 °C, quema. Por eso, hay que estar atento y comprobar la temperatura del baño antes de que los niños se sumerjan. La solución: utilizar grifos termostáticos preajustados a 38 °C. Ten cuidado con el grifo, ya que, si está muy caliente, también puede provocar quemaduras.
Cualquier aparato eléctrico, esté enchufado o no, supone un peligro constante para los niños. La maquinilla de afeitar, el secador de pelo, la radio y el calefactor auxiliar deben estar fuera del alcance de los niños. Un interruptor mal aislado también puede resultar muy peligroso.
Las intoxicaciones
Pueden ser de dos tipos: por inhalación o por ingestión. Cuando el calentador de agua del cuarto de baño funciona mal, o en caso de un mal desagüe..., el riesgo de intoxicación es elevado. Deben tomarse medidas de seguridad urgentes para subsanar estos fallos de funcionamiento.
Por otra parte, los numerosos productos de aseo (jabón, gel, espuma de afeitar…) deben mantenerse fuera del alcance de los niños. En caso de ingestión, pueden resultar muy nocivos. Para los niños, el cuarto de baño es un lugar de diversión y de peligros.
Algunas normas básicas
La instalación eléctrica del cuarto de baño debe ser totalmente estanca. Además, debe estar conectada a tierra (cable verde/amarillo) mediante una conexión equipotencial para evitar cualquier riesgo de electrocución. Los aparatos de esta estancia deben llevar el sello «NF - Electricidad» y ser de clase II. En el volumen 0, reservado a la ducha y a la bañera, está estrictamente prohibido cualquier aparato eléctrico.
Hay ciertas normas que son imprescindibles para la protección de las personas. En primer lugar, hay que asegurarse de que la puerta nunca esté cerrada con llave. Hay que tener mucho cuidado con los objetos que suponen un riesgo, como la maquinilla de afeitar, las tijeras… Otros elementos, como un taburete o una silla colocados demasiado cerca del lavabo o de la bañera, pueden incitar a los niños a trepar. El riesgo de caída es elevado. En la ducha o la bañera, las barras de apoyo garantizarán la seguridad de las personas mayores.
Presta atención a la distribución de la estancia: elige baldosas antideslizantes, rejillas, muebles sin bordes salientes, vidrio de seguridad, una bañera y una ducha con formas redondeadas… Los equipamientos para baños y aseos que ofrece HABITAT ET JARDIN cumplen, por supuesto, con todas las normas. Además, los precios son muy competitivos, ya que los baños económicos los encontrarás allí.
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