Mueble para la televisión: descripción y usos

Mueble para la televisión: descripción y usos

Definición e historia del mueble para la televisión

Definición

Como su nombre indica, un mueble de televisión está destinado a sostener o albergar un televisor. Se trata, como mínimo, de una repisa o una mesa compuesta por un tablero horizontal que se apoya sobre una base formada por una o varias patas o por diversos soportes. El mueble de televisión está pensado para servir de soporte al aparato, colocándolo a la altura de los ojos de los espectadores cuando están sentados. Cuando los espectadores están sentados en una posición normal, por ejemplo, en una mesa de comedor, el mueble para la televisión estará al mismo nivel o ligeramente más alto. En cambio, en un salón, este mueble moderno podrá tener una altura menor, acorde con la posición más baja en la que se sientan las personas que ven la televisión.

El mueble de televisión puede ser, por tanto, un simple soporte destinado únicamente a sostener el televisor. También puede ser un mueble más robusto, que permita colocar, además del televisor, objetos decorativos, jarrones, libros, marcos, etc. En otros casos, el mueble de televisión también podrá servir como aparador para la vajilla o la ropa de cocina. Así, podrá estar provisto de varios estantes, cajones o compartimentos de almacenamiento. Dependiendo de los hábitos de los telespectadores, este mueble se colocará en el comedor, el salón o el dormitorio. El diseño del mueble para la televisión podrá adaptarse al de la estancia en cuestión.

Historia

La historia del mueble de televisión se entrelaza naturalmente con la de la televisión. A John Baird, un escocés, se le atribuye la invención del primer televisor, y fue en la década de 1930 cuando se comercializó el primer receptor para el gran público. Sin embargo, tenemos la impresión de que el televisor forma parte de nuestro entorno cotidiano desde siempre. En Francia, la primera retransmisión en directo tuvo lugar en 1950, en la única cadena que emitía en aquella época.

Hoy en día, los avances tecnológicos han permitido comercializar aparatos de tamaño reducido y con un rendimiento ya más que demostrado. En este contexto, el mueble de televisión ha tenido que adaptarse y diversificarse en función de las necesidades y del equipo audiovisual elegido. La estética se ha aliado con la funcionalidad y la seguridad. Se han utilizado todo tipo de materiales para diseñar el mueble de televisión. Las características de estos muebles no dejan de adaptarse a los avances tecnológicos de los propios televisores.

Elección del mueble para el televisor

Principios generales

Independientemente del diseño, el tamaño del mueble para el televisor viene determinado por el equipo audiovisual que va a albergar. Antes de tomar una decisión, es importante decidir qué aparatos, además del televisor, se van a integrar en el mueble: descodificador, reproductor de DVD, consola de videojuegos, sistema de cine en casa, etc. Hay que tener en cuenta las características de cada aparato (necesidad de ventilación, peso, frecuencia de uso) para colocarlo en el lugar adecuado y optimizar su funcionamiento. Deben evitarse las interferencias electromagnéticas entre varios aparatos, así como los problemas de sobrecalentamiento de los componentes eléctricos.

El tamaño del mueble de televisión es importante y, aunque las pantallas planas ocupan menos profundidad, debe ser lo suficientemente ancho para garantizar la máxima estabilidad. Las estanterías y los estantes deben poder soportar el peso de los aparatos y resultar fiables a largo plazo. Los muebles de esquina permiten ahorrar espacio, pero suelen ser de madera, lo que reduce las opciones. Por último, la ubicación del mueble también será determinante en la elección del usuario (tamaño de la habitación, necesidad de movilidad, etc.) para encontrar el equilibrio perfecto entre la necesidad real y el placer visual.

Los diferentes tipos de muebles

Mueble abierto o cerrado

Los avances en materia de estética de los televisores son considerables. Hoy en día, las pantallas se presentan casi como objetos decorativos, que no necesitan estar encerrados. Los múltiples cables que conectan el televisor con el resto de dispositivos se ocultan en fundas o cajones modulares que permiten agruparlos y disimularlos de forma muy sencilla. El acceso a cada conexión y la ventilación de los aparatos serán óptimos en el caso de un mueble de televisión abierto.

El mueble cerrado permite ocultar todo el equipo audiovisual, los cables y las conexiones. La seguridad del equipo se refuerza en el caso de un mueble con cerradura, ya que este no es accesible para los niños pequeños, por ejemplo, y se eliminan los riesgos de caída. Es importante comprobar en este tipo de configuración que el mueble cuente con todas las rejillas de ventilación necesarias para una correcta ventilación de los aparatos. Algunos modelos muy avanzados incorporan el «cooling door system», que garantiza la convección del aire a pesar de que el mueble esté cerrado. Para ahorrar espacio, es preferible optar por puertas correderas.

Movilidad y/o modularidad del mueble de televisión

Aunque el televisor sea fijo y, en la mayoría de los casos, esté instalado en la estancia principal de la casa, es posible que el usuario desee adquirir un mueble que le permita trasladar su televisor de un lugar a otro. También puede querer moverlo dentro de la habitación para una ocasión especial, de modo que todos lo vean perfectamente (por ejemplo, para proyectar fotos con amigos...), sin que se trate de una ubicación definitiva. En ese caso, la elección recae en un modelo equipado con ruedas y un sistema de freno para mayor seguridad. También es posible utilizar un mueble fijo que cuente con una parte móvil telescópica o que se pueda desmontar y utilizar de forma opcional.

La modularidad del mueble se refleja en su forma y en las diferentes posibilidades de disposición. Puede tratarse de estantes que se colocan a diferentes alturas y que se adaptan para albergar todos los aparatos de vídeo y audio, así como el material (CD, DVD, etc.). La capacidad de almacenamiento de este mueble para el televisor resulta muy atractiva, ya que permite reunir en un único lugar todo el equipo audiovisual. En un espacio reducido, esto supone una verdadera ventaja, ya que el mueble ocupará la misma superficie pero ofrecerá un gran volumen de almacenamiento. También puede tratarse de una columna en la que se fija la pantalla, muy adecuada asimismo para espacios reducidos, y que seduce por su estilo depurado y por las diferentes posibilidades de instalación de la pantalla.

Soporte de pared o de techo

Surge la pregunta de si el soporte de pared o de techo del televisor constituye un mueble. De hecho, se trata de una versión discreta del mueble para el televisor. En efecto, este no se puede desplazar, sino simplemente orientar. El soporte de pared o de techo consta de una parte que se fija a la pared, y es importante comprobar su solidez para que pueda soportar el peso del televisor. Las paredes de yeso no siempre son adecuadas para este tipo de instalación. Otra parte se fija al televisor y ambas piezas encajan a continuación para colocar el aparato, ya sea contra la pared o en altura. Una vez más, hay que comprobar la compatibilidad entre el televisor y la pieza de fijación antes de cualquier instalación, ya que, según los modelos, la ubicación de los orificios de fijación puede variar (norma VESA).

Se trata de modelos que ofrecen una gran libertad en cuanto a la inclinación y la orientación de la pantalla, al tiempo que optimizan la comodidad visual. Evidentemente, el ahorro de espacio es una de las grandes ventajas de este tipo de configuración del mueble de televisión. Lo mismo ocurre en cuanto a la estética y la integración en la estancia, ya que no se ve nada, solo la pantalla, y el problema del diseño deja de plantearse.

Ubicación en la habitación y materiales del mueble para la televisión

Espacio en la habitación

La posición del mueble de televisión será determinante, en primer lugar, para limitar la fatiga visual. La distancia recomendada es, como mínimo, cuatro veces la diagonal de la pantalla en el caso de los televisores de tubo. Esta distancia se ha reducido con la llegada de los televisores de alta definición. En general, para evitar que la percepción de la imagen sea deficiente (pixelación), se recomienda situarse a una distancia suficiente de la pantalla.

La iluminación también es importante, ya que una luz intensa provocará una disminución del contraste de la imagen, que tenderá a parecer más pálida. Los reflejos en las pantallas de televisión también resultan extremadamente molestos para una buena visión de la imagen. Por eso, el mueble de televisión debe colocarse de tal forma que no sufra ninguno de estos inconvenientes.

Materiales del mueble de televisión

En cuanto a la estética y el diseño, hay una gran variedad de modelos y, aunque la función principal del mueble de televisión es albergar y sostener el equipo de televisión, su papel es importante en la decoración del hogar. La madera maciza sigue siendo un material noble que, gracias a su robustez y a sus diferentes variantes, se adapta a la fabricación del mueble de televisión. Sin embargo, es más clásica, con un estilo a veces rústico e imponente, pero su coste es muy superior al de otros materiales. Para darle un aspecto más «acogedor», se puede pintar en colores de moda (gris topo, blanco, gris…) y, de este modo, armonizar con un interior ya decorado y con el estilo ya presente en la estancia.

Los muebles de aglomerado son más asequibles. Ofrecen diversas formas y colores, lo que da más posibilidades a la hora de combinarlos. Los modelos de muebles para la televisión de cristal y acero presentan un diseño más moderno, que apuesta por la discreción y por el efecto de transparencia y luz. Este estilo será más contemporáneo y el presupuesto más razonable que en el caso de un mueble de madera maciza. Por otro lado, los muebles de cristal se ensucian más fácilmente; las huellas dactilares y el polvo se aprecian más en este tipo de superficie, aunque su mantenimiento sigue siendo sencillo.

Más allá de su función como soporte del televisor, el mueble de televisión se ha convertido en un elemento importante de la decoración del hogar. Su diseño contribuye al ambiente que los habitantes desean crear en su interior. Este mueble, con sus innumerables variantes, permite atreverse con todo y contribuye a la sensación de bienestar a la que aspiramos en nuestro hogar.

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