Caseta de jardín - estructura
Caseta de jardín: materiales y tipos de casetas
Elección de los materiales
La elección del material para una caseta de jardín debe tener en cuenta la naturaleza de la actividad que se va a realizar en ella (almacenamiento de material, taller…). También pueden influir otros factores:
- Las condiciones climáticas: el grado de humedad, el calor y los vientos pueden influir en la elección.
- El entorno: la caseta de jardín debe cumplir con la normativa vigente en la región. No debe constituir una excepción.
- Los precios: varían en función de varios criterios (material, superficie, acabado y calidad, arquitectura...) dentro de los límites del presupuesto asignado a este proyecto.
- La conciencia sobre los problemas del desarrollo sostenible: la elección de la madera a pesar de su precio relativamente elevado.
Tipos de casetas de jardín
Tipos clásicos
Según el material de construcción, en el caso de las casetas de jardín se distinguen tres tipos clásicos:
Cabe destacar que los modelos de madera representan más del 60 % de las ventas. Los modelos fabricados con pino o abeto del norte se venden a precios moderados. Por el contrario, los fabricados con maderas «marinas» o «exóticas» constituyen los productos de «gama alta». Desde el punto de vista comercial, las casetas de jardín de madera se presentan en dos tipos de estructura diferentes:
- Las «casetas de paneles» están formadas por paneles de más de 10 cm de grosor fijados a «revestimientos de estructura» más gruesos. Se utilizan sobre todo para guardar muebles de jardín, cortacésped o herramientas de jardín.
- Los «casetones encajables» tienen un aspecto similar al de las cabañas de bosque. Gracias a su óptimo aislamiento térmico, pueden transformarse fácilmente en un espacio habitable para la familia.
El PVC es el material más económico del mercado. Se encuentra disponible en una gama de colores muy variada. Las casetas de jardín metálicas, fabricadas en aluminio o acero templado, son un poco más caras.
Modelos sofisticados y lujosos
Un cobertizo de jardín —ya sea una estructura, sofisticada o lujosa— se distingue por sus materiales y sus formas. El hormigón se presenta en forma de losas con aspecto exterior de madera (solidez y resistencia). El bloque de hormigón es una opción acertada si el propietario decide realizar él mismo las obras. La resina se utiliza en algunos modelos que se venden en kit (montaje rápido). La chapa metálica puede utilizarse en casetas de jardín con una superficie limitada.
Entre los tipos de casetas de jardín de lujo se encuentran el quiosco y la glorieta:
- El quiosco es una herencia del pasado. Con techo y soportes de acero, el quiosco está abierto por todos los lados. Dominando el resto del jardín (zona de espectadores), acogía a orquestas o bandas de música (veladas y fiestas privadas). Hoy en día, el quiosco vuelve a ser un espacio de recepción romántico y lujoso.
- La glorieta se conforma con soportes de acero y un techo cubierto únicamente por plantas trepadoras o por lonas desmontables.
Caseta de jardín: ventajas e inconvenientes
Caseta de jardín de PVC
Además de sus precios moderados y de una amplia gama de colores, una caseta de jardín de PVC presenta diversas ventajas:
- Montaje y desmontaje: estas operaciones resultan muy sencillas gracias a las instrucciones que acompañan a los modelos en kit.
- Mantenimiento: al utilizarse principalmente para el almacenamiento y la organización de herramientas y material, estos productos no requieren ningún tipo de mantenimiento.
Entre las desventajas de una caseta de jardín de PVC, cabe destacar:
- Resistencia: al ser poco resistentes, los productos de PVC tienen una vida útil limitada. Bajo el efecto de las inclemencias meteorológicas, su color se altera rápidamente y su estructura puede deformarse.
- Estética: al ser productos industriales, se adaptan con dificultad al entorno natural. Su atractivo es muy limitado.
- El aislamiento: al tener un aislamiento muy escaso, las casetas de jardín de PVC son frías en invierno y calientes en verano. Por ello, no pueden servir como espacios de vida ni de trabajo.
- Ecología: las casetas de jardín de PVC están compuestas en un 43 % por etileno, un derivado del petróleo crudo, fuente de energía fósil responsable de más del 60 % de las emisiones de CO₂ (el principal GEI: gas de efecto invernadero) en la atmósfera (calentamiento global, cambio climático...). Además, el petróleo es un recurso no renovable. A pesar del reciclaje de ciertos residuos de PVC, este producto sigue siendo una fuente de contaminación para nuestro medio ambiente.
Caseta de jardín de metal
Las principales ventajas de una caseta de jardín con estructura metálica son:
- Su resistencia: fabricadas en acero templado (galvanizado) o en aluminio, las casetas de jardín metálicas han demostrado una resistencia inigualable. Son muy difíciles de deformar.
- Su mantenimiento: solo requieren lo estrictamente necesario. Basta con aplicar un producto anticorrosión sin necesidad de recurrir a un profesional.
- El acero y la ecología: entre los residuos y dadas sus propiedades magnéticas, el acero se puede separar y recuperar fácilmente. Es 100 % reciclable de forma ilimitada sin perder sus propiedades. Esto ayuda a preservar los recursos de mineral de hierro, materia prima para la fabricación del acero.
Sus principales inconvenientes son:
- Su fragilidad: salvo los modelos de doble pared, una caseta de jardín metálica tiene dificultades para soportar las fuertes ráfagas de viento en regiones como Normandía o Bretaña. Si uno se ve obligado a comprar una caseta de jardín de acero o aluminio (por motivos económicos o de otro tipo), hay que saber protegerla del viento.
- La estética: salvo en algunos casos, el diseño y el aspecto de una caseta de jardín metálica resultan poco atractivos.
Caseta de jardín de madera
Ventajas ecológicas
Sin duda alguna, la madera se considera un recurso natural renovable. En el caso de Francia, el crecimiento anual de los bosques se estima en 81 millones de m³, mientras que la tala no supera los 50 millones de m³. A pesar de los incendios forestales del verano, la madera sigue siendo un recurso abundante. Encargar una caseta de jardín de madera ayuda a reducir la presión sobre otros recursos (minerales, energías...).
La madera, como elemento natural, preserva la belleza del campo. El consumo de madera anima a las autoridades públicas a invertir en el mantenimiento de los bosques, lo cual resulta muy beneficioso para luchar contra el calentamiento global (gracias a la fotosíntesis, el bosque es el segundo mayor sumidero de CO₂ después del océano). A largo plazo, los paneles o las vigas de una caseta de jardín serán fácilmente reciclables: se pueden convertir en combustible, madera compuesta o aglomerados. Los residuos de madera no suponen ningún peligro para el medio ambiente. Tratada con productos biológicos, la madera no emite sustancias químicas, como ocurre con el PVC.
Ventajas económicas
Con una capacidad de aislamiento claramente superior a la del acero, el PVC e incluso a la de otros materiales de construcción como la piedra, el ladrillo y el cemento, la madera reduce la factura energética. Este dato debe tenerse en cuenta sobre todo en el caso de las casetas de jardín equipadas con calefacción o aire acondicionado. Las operaciones de montaje y desmontaje de una caseta de jardín de madera son rápidas y sencillas, a diferencia de las de las construcciones de PVC o metal (material pesado…), lo que permite ahorrar tiempo y dinero.
A diferencia de otros tipos, una caseta de jardín de madera puede montarse sobre cimientos de bajo coste. El consumo de agua es mínimo. A diferencia del PVC (deformaciones…) y del metal (oxidación…), la madera resiste el paso del tiempo.
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